Pasión por las primacías
La cultura dominicana se caracteriza por un afán por las primacías, no del individuo, sino de la nación. Este deseo de destacar se manifiesta en la afirmación de ser el país que más amó a Colón, aunque esto implique una visión distorsionada de la historia. Dominicanos se enorgullecen de ser el único país con la Biblia en su escudo y de tener la primera catedral, ciudad y universidad de América. Sin embargo, muchas de estas "primacías" son herencia de la colonización y han influido en la psiquis colectiva, generando problemas en la función pública. Un ejemplo de esta obsesión por las primacías es Roberto Ángel Salcedo, actual ministro de Cultura, quien ha sido criticado por reclamar logros que no son nuevos. Recientemente, presentó la Feria Regional del Libro y la Cultura Cibao 2026 como la primera de su tipo, a pesar de que ferias similares han existido por años. Para justificar su afirmación, modificó el nombre del evento, añadiendo "y la Cultura". Aunque Salcedo argumenta que su feria busca descentralizar la cultura y visibilizar procesos existentes, la Ley 41-00, que establece la Secretaría de Estado de Cultura, ya contemplaba estos objetivos. La repetición de iniciativas bajo una nueva etiqueta refleja una falta de memoria institucional que afecta al Estado.