Cómo afectan las sanciones de EE.UU. a empresas en Cuba
El anuncio de los primeros sancionados por la reciente Orden Ejecutiva de Estados Unidos contra Cuba ha generado inquietud entre las empresas internacionales que operan en la isla. La lista incluye al conglomerado empresarial de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), Gaesa, y su presidenta, Ania Guillermina Lastres. Gaesa controla más del 40% del Producto Interno Bruto (PIB) de Cuba y tiene intereses en diversos sectores, como hoteles, telecomunicaciones y distribución minorista. A pesar de su tamaño, Gaesa no publica resultados financieros y no es auditada por la Contraloría General. También fue sancionada la empresa estatal Moa Nickel SA, que explota importantes yacimientos de níquel y cobalto en Cuba. Esta situación ha llevado a la minera canadiense Sherritt a suspender de manera inmediata sus operaciones en la isla, citando el riesgo asociado a las nuevas sanciones. La Orden Ejecutiva 14404, firmada el 1 de mayo por el presidente Donald Trump, busca congelar los activos en EE.UU. de personas o entidades no estadounidenses que trabajen con el Gobierno cubano o que estén involucradas en violaciones de derechos humanos o corrupción. Además, afecta a quienes apoyen al Gobierno cubano en sectores clave como energía, defensa y finanzas. La ambigüedad en la definición de los sancionables podría permitir una aplicación más amplia de estas sanciones, afectando a empresas internacionales que operan en la isla.