Fundamentos y mercado cambiario
Primer Tiro No se lucha contra un teorema matemático, tampoco contra el mercado, pues más temprano que tarde, este termina imponiéndose. Tratar de esquivar las fuerzas de los fundamentos de los mercados es equivalente a tratar de destruir la materia, atrapar vientos, o arar en el mar. Burbujas que se expanden, pero explotan; carretas vacías que corren rápido, pero se descarrilan; agua que se atrapa entre los dedos, pero se escapa. Cualquier parecido con el comportamiento contradictorio e inconsistente con los fundamentos de mercado que presentan el tipo de cambio y la tasa de interés no es pura coincidencia. La tasa de interés pasiva promedio preferencial (la que se paga a los grandes inversionistas que invierten en títulos de los intermediarios financieros) registrada durante los meses de enero/agosto del año pasado fue de 11.25%, mientras que para el periodo septiembre 2025/febrero 2026 fue de 8.32%, una reducción de casi 300 puntos básicos. Segundo Tiro Desde el mes de noviembre del año pasado el tipo de cambio promedio presenta una trayectoria permanente hacia la baja. La reducción conjunta de la tasa de interés y el tipo de cambio sería un fenómeno muy transitorio, pues cuando los actores fundamentales corrijan su función de reacción y eliminen su confrontación con el teorema fundamental que predice que, en las condiciones actuales, la devaluación esperada y la tasa de interés no pueden disminuir de manera simultánea, entonces se producirá la inminente y necesaria corrección. Con una inflación doméstica en un 5%, y la de la economía de Estados Unidos en la frontera del 2.5%, tomando como base de referencia la situación existente en marzo del año pasado, y según la teoría de la paridad del poder de compra, el tipo de cambio actual debería ser RD$ 64.62 por dólar, lo que representaría una apreciación real del 6.6% con respecto al tipo vigente de RD$ 60.02 a la fecha de esta publicación. La apreciación es contraria al requerimiento del ajuste cambiario que demanda la intensificación del choque negativo externo. Tercer Tiro Con una tasa de rendimiento en moneda nacional muy por debajo de lo requerido según los fundamentos de la teoría de la paridad de interés, y con un tipo de cambio también por debajo del que indica la teoría de paridad del poder adquisitivo, debería esperarse un proceso de ajuste simultaneo en los mercados financiero y cambiario que produzca valores cercanos a lo que predicen los fundamentos, el cual se iniciaría cuando los actores perciban que el tipo de cambio ha llegado a su piso, desatándose un proceso de ajuste en el que este se acerque a su valor de equilibrio o paridad de poder de compra, lo que a su vez induciría a otro proceso, en el que la corrección de la tasa de política monetaria elevaría el diferencial entre la tasa de interés en pesos y dólares. La reducción de la tasa de interés produjo un gran beneficio a los tenedores de los títulos de la deuda pública, tanto de los emitidos por el Banco Central como por el Ministerio de Hacienda, y ese monto es mucho mayor que las posibles pérdidas cambiarias que la reducción del tipo de cambio produce sobre el patrimonio de las instituciones financieras que mantienen posición larga en dólares, lo que hace recordar que el beneficio llega cuando el mercado se predice, no cuando se contradice.