Parqueadores informales: “empleados” de una empresa ambulante
Los “estacionadores” informales de vehículos toman los espacios públicos como lugar de trabajo para conseguir un sustento diario y, aunque conscientes de que las calles son públicas y no tienen dueños, entienden que el servicio que dan por cuidar los autos es lo que cuesta. Con la cantidad de personas que se han dedicado desde años a este oficio, las calles se han convertido en empresas ambulatorias, sin dueño ni jefes, donde todos mandan y nadie despide. En un recorrido por diferentes zonas del Distrito Nacional, periodistas de este medio identificaron a algunas personas que se dedican a parquear vehículos pertenecientes a empleados públicos y privados, estudiantes y visitantes, para conocer un poco de su trabajo y la forma en que se manejan con sus “clientes”. Michel Reyes, quien asiste con los estacionamientos de empleados públicos y visitantes, se encontraba frente al palacio del Congreso Nacional con su “ayudante”, quien además de parquear, le colabora con el lavado de automóviles. Cuando le abordaron periodistas de este medio, con una sonrisa comenzó a contar sus experiencias. Reyes aseguró tener más de 15 años en la zona, donde inicialmente vendía botellas de agua, refrescos y otras bebidas. Sin embargo, tuvo que dejar las ventas en el lugar luego de que quitaran las franquicias que le suplían, según informó. Contó que después de no poder seguir con su negocio, los mismos “parqueadores” y “buscones” de aquel tiempo lo invitaron y le dijeron “ponte a parquear”,