Donald Trump defendió su postura local y externa
El presidente Donald Trump aprovechará el discurso del Estado de la Unión que dará el martes en la noche para defender su mano dura contra la migración, los recortes al gobierno federal, su política de aranceles y su capacidad para ordenar acciones militares rápidas en todo el mundo, incluso en Irán y Venezuela. El republicano espera poder convencer a unos estadounidenses cada vez más recelosos de que sus políticas han mejorado sus vidas, al tiempo que garantiza que la economía de Estados Unidos es más fuerte de lo que muchos creen, y que deberían votar por más de lo mismo en noviembre. El acto de equilibrio de celebrar su vertiginoso primer año de regreso en la Casa Blanca, mientras presenta un argumento convincente para su partido en unas elecciones intermedias en las que él personalmente no aparecerá en la boleta, es una tarea difícil para cualquier presidente. Pero podría resultar especialmente delicada para Trump, dada su proclividad al salirse del guion e ignorar mensajes cuidadosamente elaborados. Uno de los temas principales será que el país está en auge, con un aumento en la fabricación nacional y la creación de nuevos empleos, pese a que muchos estadounidenses no lo sienten así. “Va a ser un discurso largo porque tenemos mucho de qué hablar”, afirmó el mandatario, y prometió una fuerte dosis de