Revisión de fenómenos celestes y posiciones planetarias ¿Cómo nos afecta?
Marzo está lleno de simbolismo y fenómenos destacados. Su nombre viene del latín “Martius”, el primer mes del calendario romano, y se relaciona con Marte, el dios de la guerra. Este planeta rige Aries, el signo zodiacal que inicia el ciclo astrológico y marca el comienzo de una nueva etapa cada año. Es uno de los meses más interesantes y, éste 2026 en particular, viene pleno de aspectaciones astrológicas que traen más preguntas que respuestas. Situaciones soterradas que salen a la luz y que utiliza la nebulosa del signo neptuniano que transcurre en este momento para querer ocultar el sol con un dedo, no obstante, no hay nada oculto bajo el sol y cada vez será más difícil encubrir en una Era del Saber. El 3 de marzo se producirá un eclipse lunar total, fenómeno en el cual Sol, Tierra y Luna se alinean, permitiendo que la Luna atraviese la sombra terrestre. Esto genera la conocida “luna de sangre”, resultado de la refracción de la luz solar que tiñe la superficie lunar de tonos rojizos. Esta vez se produce cuando la luna se encuentra transitando a los 12 grados de Virgo, y el sol a los mismos grados de piscis. En la antigüedad los eclipses eran considerados de interferencia, de no muy buenos augurios, trataba del triunfo de la sombra sobre la luz. Este eclipse representa un portal de revelación y transformación profunda en el eje Piscis-Virgo. Activa tensiones entre espiritualidad y practicidad, impulsando cierres emocionales, limpieza energética y reestructuración de hábitos. Los eclipses marcan momentos de movimientos que pueden resultar sanadores si así lo elegimos. Tenemos la posibilidad de ver nuestras sombras y mejorarlas. Virgo corrige y ordena, favoreciendo la integración, la coherencia interna y el alineamiento personal. Por otro lado, Mercurio retrógrado en Piscis, provocando confusión y algunos retrasos, tendencia a cometer errores, extravíos o no dejar situaciones perfectamente colocadas. Es conveniente leer bien contratos antes de firmar y no permitir que las frustraciones te quiten la paz en este momento.. Se develan intenciones reales y simulaciones. Ante cualquier escenario de tensión, la meditación, la prudencia y la oración resultan un bálsamo para nuestro bienestar. El 10 de marzo la Conjunción de la Luna con Antares, estrella alfa de Escorpio podrá ser observable al amanecer. La concentración de planetas personales (Venus, Marte y Saturno) en Piscis sugiere un mes de énfasis en la introspección, la creatividad y la sensibilidad emocional. Júpiter en Tauro fomenta la expansión en temas materiales y de estabilidad. Estos movimientos planetarios, alineados con los eventos astronómicos, producen un marco energético propicio para trabajar en el equilibrio personal. Marzo trae encuentros cósmicos significativos: el 20 de marzo, la Luna y Venus se unen antes del amanecer, activando energía de amor y abundancia; el 26, la Luna se acerca a Júpiter, impulsando expansión y prosperidad; el 29, se destacan regalos y liderazgo. Coincide con el inicio de Aries y el equinoccio de primavera, simbolizando equilibrio entre luz y oscuridad, donde huevos, conejos y mariposas representan renacimiento y nuevos comienzos. La aproximación de la Luna a Júpiter en Tauro favorece la observación de ambos cuerpos celestes al anochecer. Aprovechar el equinoccio y las alineaciones planetarias impulsa cambios y oportunidades de este ciclo permite definir propósitos y renovarse. Consultar fuentes confiables y expertos en astrología garantiza una visión certera para transformar retos en crecimiento personal y profesional durante este periodo de transición.