El Bola y José del Tomate: sangre nueva para el legado del flamenco, se presentarán en Bellas Artes
Dos jóvenes originarios de España, el cantaor sevillano Ismael de la Rosa “El Bola” y el guitarrista almeriense José Fernández, conocido como José del Tomate, llevan por separado su cultura por el mundo a través de la música, aunque en esta ocasión se unieron para traer un innovador espectáculo a República Dominicana y varias ciudades de la Madre Patria. Siendo apenas adolescentes, los artistas tuvieron que dejar de “jugar” y comprometerse con el flamenco cuando descubrieron que debían convertirse en el relevo de este género ante el fallecimiento de importantes exponentes, como Rafael Amador, Ramón el Portugués, Antonio Fernández Díaz “Fosforito” y José Cortés Jiménez “Pansequito”. Durante una entrevista con periodistas de LISTÍN DIARIO, los artistas españoles expresaron el amor por el flamenco que corre por sus venas y cómo fueron sus inicios en el ámbito musical. “El flamenco nos eligió a nosotros porque venimos de ahí, nuestra familia viene de ahí, es lo que hemos vivido desde pequeños”, dijo José del Tomate. Por su lado, El Bola corroboró: “Yo creo que nos eligió un poco a nosotros por cómo hemos vivido, venimos de familias de artistas, o sea, que al fin y al cabo sería un sacrilegio no apostar por lo tradicional y por lo que hemos vivido”. Para ambos, experimentar con el flamenco, a pesar de que no diera tan buenos resultados, siendo niños es “gracioso”, pero decidieron asumir la profesión con responsabilidad para continuar con el legado de legendarios intérpretes. “Yo no sabía en lo que me metía, conforme me fui metiendo, a estudiar me refiero, a prepararme, pues ya empecé un poco a ver dónde nos metemos, porque hay maestros que se nos han ido con 70 y 80 años y mueren sin saber todavía lo que hay, imagínate nosotros los que nos queda”, explicó El Bola. El pop como un concepto de música popular no fue tan bien vista en España cuando Rosalía fusionó el flamenco con ritmos urbanos, generando acusaciones de apropiación cultural por parte de sectores tradicionalistas, específicamente por su producción “El mal querer”, que fue reconocido como Álbum del Año en el Latin Grammy 2020. Sobre las críticas a su compatriota, El Bola y José del Tomate ven con optimismo que la polémica con Rosalía haya sido un punto de partida para que más personas conozcan y se interesen por el flamenco. Además, negaron que la compositora irrespetara el flamenco con el tipo de fusiones que ha decidido hacer. Rosalía también comparte una estrecha relación con República Dominicana, a partir de su experiencia por el género tropical con su bachata en colaboración con Romeo Santos, “El Pañuelo”, y su merengue en solitario, titulado “Despechá”, así como sus temas a dúo con Tokischa, “Linda” y “Combi Versace”. Los amigos que se unieron como dúo para su presentación en la sala Máximo Avilés Blonda, del Palacio de Bellas Artes de Santo Domingo, este miércoles 4 de marzo, prepararon un homenaje a la música dominicana con una interpretación en homenaje a Juan Luis Guerra. Asimismo, contarán con un bailaor (Antonio Amaya, Petete), quien es conocedor de los barrios dominicanos y de los principales representantes del dembow, mencionando a El Alfa, Rochy RD, Bulin 47 y Yailin. Las boletas gratuitas están disponibles en el Centro Cultural de España y la Embajada de ese país aquí. “El Bola” nació en Sevilla en 1995 en el seno de los Fernández, una familia con una extensa tradición artística en el mundo del flamenco, desde que el fundador y patriarca de la misma, Curro Fernández, la iniciara. Ha crecido escuchando y viviendo el flamenco desde dentro, así que se podría decir que el flamenco le viene de familia. En cambio, José del Tomate nació en Almería en una familia de artistas. Su padre, Tomatito, y su bisabuelo, Miguel Fernández Cortés “El Tomate”, apodo que también heredó su abuelo antes que él, han sido para él una inspiración artística. El joven artista reconoce como influencias a Agustín Castellón Campos (Sabicas) y Paco de Lucía, pero sobre todo quien más le ha marcado ha sido su tío “el Niño Miguel”. “Desde pequeño en mi casa he vivido en un ambiente flamenco y las guitarras siempre han estado en torno a mí”, dice José, quien con tan solo 13 años decidió seguir la dinastía familiar.