Servicio público y razón de poder
Mientras la democracia se perfecciona, los buenos despachos presidenciales, se transforman en cristalizaciones del alma de la gente. Sitios donde el pueblo sabe que tiene su turno para que la máxima autoridad, le otorgue audiencia de causa. Así analizaba la política en 1920, H.L. Mencken. . La próxima dinámica electoral está contenida entonces, en estas preguntas: ¿El despacho presidencial continuará la diversificación de la inversión en polos regionales? o ¿Volveremos a «mega-capitaleñizar» el desarrollo en manos monopólicas de unas familias? . Esa es la opción preferencial por Raquel Peña. La candidatura por excelencia dentro del partido de gobierno, para endosar el legado descentralizador de Abinader. . Luego de 30 años de gobiernos democráticos (1996-2026), debemos avanzar hacia nuevas opciones, donde gobernabilidad, transparencia y bien común, sean impositivos categóricos del poder. . A criterios de Foucault y Kant, la reconfirmada vocación de servicio como razón de poder público de Raquel Peña, implica una nueva arqueología del poder. El Foucault de «Las palabras y cosas»; en «La arqueología del saber» y «Vigilar y castigar», describe sistemas de acción donde el político en el poder, demuestra humanismo, control y servicio público. . En consecuencia, en 2028, se observarán dos opciones presidenciales, independiente de las banderías partidarias. Las que presentan una auténtica hoja de servicios públicos, privados sin fines de lucro y acciones exitosas al servicio a la gente, versus los que desean el poder por el poder mismo. . Muchos invierten en encuestas, redes sociales y medios para ser una apenas percepción. Otros utilizarán el espacio y el poder, para ser una opción de servicio público incluyente. Raquel Peña es reconocida por su práctica de ejercer la política con manifiesta vocación de servicio y compromiso social. Eso lo aprendió en familia, alfabetizando en Cienfuegos con el lasallista Alfredo Morales, en empresas privadas y en su colaboración académica en la PUCMM. . El servicio también la conduce a enfocarse en áreas clave como salud, educación y economía. En su trayectoria, desde el ámbito académico y empresarial, despunta por coordinar iniciativas que incluyen inversiones para el desarrollo local. En un contexto nacional marcado por la polarización y el ruido, su gestión se distingue por rigor, templanza y respeto a la institucionalidad. . En un país presidencialista, su efectivo y consistente desempeño al frente de la vicepresidencia, así como su rol en tres gabinetes de relevancia, la colocan competitivamente exitosa. Ella con un buen compañero de vicepresidente debieran ser los ungidos para el nuevo servicio público como razón de poder.