Entre Hensel y Millizen: "dentro de lo que cabe"
En mi entrega anterior, dedicada al discurso de rendición de cuentas del presidente Luis Abinader, advertí que la amplitud del tema obligaba a una segunda parte. Cumplo hoy con esa promesa.. Coincidentemente, este martes la comunicadora Millizen Uribe publicó un artículo de gran lucidez en el que exhorta al presidente a acelerar los cambios y reformas emprendidos desde su llegada al poder en 2020. Su planteamiento parte de una verdad atendible: el país arrastra rezagos estructurales que requieren transformaciones más profundas y veloces.. En contraste —y también como parte del mismo debate nacional— vale recordar la ya comentada respuesta del estudiante de 13 años Hensel Aquino García, invitado al acto de rendición de cuentas, quien al ser preguntado por periodistas sobre cómo ve el país respondió con sencillez y sensatez:. “Como en todo país hay problemáticas y adversidades que afectan en general, pero dentro de lo que cabe el país ha mejorado”.. Entre el apremio reformista de Uribe y el realismo prudente del joven Hensel se mueve, a mi juicio, el debate responsable sobre la actual gestión.. Comprendo la exigencia de mayor celeridad. Tras casi veinte años de administraciones casi consecutivas encabezadas por Leonel Fernández y Danilo Medina, el país perdió una oportunidad histórica para encarar reformas estructurales. Aquel prolongado período terminó marcado por graves episodios de corrupción, impunidad y deterioro institucional, cuyas secuelas aún pesan sobre la República.. Sin embargo, también hay una profunda sabiduría en el “dentro de lo que cabe”. Desde 2020 el mundo ha atravesado pandemia, disrupciones logísticas, inflación global, conflictos geopolíticos y tensiones económicas que no permiten reformas en laboratorio ni transformaciones en el vacío. Gobernar implica administrar restricciones.. Ya lo advirtió hace más de un siglo Jacinto Benavente en su célebre obra Los intereses creados: los procesos de cambio siempre enfrentan resistencias. Los intereses establecidos no se disuelven por decreto.. Las reformas que impulsa el presidente Abinader —en transparencia, institucionalidad, política social, infraestructura y clima de inversión— tropiezan con la oposición cerrada de quienes fueron beneficiarios del viejo esquema. Sectores que, ante cada avance, optan por la descalificación sistemática y la narrativa del “todo está mal”, aun cuando ello erosione la confianza colectiva.. Pero reformar no es incendiar. Reformar es transformar preservando estabilidad. Es la filosofía del carpintero: clavar sin rajar la tabla. Cambiar sin fracturar la paz social ni comprometer la estabilidad republicana, bienes hoy más valiosos que nunca en un mundo convulso.. La historia contemporánea demuestra que los atajos radicales suelen tener altos costos. Los modelos implantados en Cuba, Rusia y China derivaron en esquemas donde la concentración de poder terminó subordinando libertades y derechos. La República Dominicana, con su tradición democrática perfectible pero viva, ha escogido otro camino: el de las reformas graduales dentro del Estado de derecho.. Conviene entonces revisar algunos resultados presentados en la rendición de cuentas:. Crecimiento con propósito. El presidente fue enfático: no se trata solo de crecer, sino de cómo y para quién se crece.. En 2025 el Ministerio de Obras Públicas ejecutó RD$47,290 millones —el monto más alto en doce años— y concluyó 69 obras por más de RD$33,732 millones, sumadas a las más de 2,300 obras concluidas o en desarrollo en todo el territorio nacional.. Los polos de desarrollo de Pedernales, Miches y Manzanillo avanzan junto a la iniciativa privada.. La pobreza general descendió de 19 % a 17.3 %, y la extrema de 2.4 % a 2.2 %, lo que implica más de 200 mil dominicanos que salieron de la pobreza en un año.. Las exportaciones alcanzaron casi US$16 mil millones, creciendo 14.4 % respecto a 2024 y 42.3 % frente a 2019.. La inversión extranjera directa superó por primera vez los US$5 mil millones.. La minería registró exportaciones récord por US$2,600 millones.. El país recibió 11.7 millones de visitantes, consolidándose como el segundo destino turístico de América Latina.. Se generaron 74 mil nuevos empleos formales.. El salario mínimo del sector privado aumentó 20 %.. Se entregaron 2,125 viviendas y más de 32 mil títulos de propiedad en el último año.. En materia ambiental y de residuos sólidos, se pasó de una sola empresa de disposición final en 2021 a nueve en 2025, movilizando RD$2,500 millones en infraestructura ambiental.. Y, en el plano institucional, el mensaje ha sido reiterado: no hay intocables y nadie está por encima de la ley.. Estos indicadores han sido reconocidos por organismos internacionales y por el empresariado nacional. La economía dominicana continúa creciendo por encima del promedio regional, en un contexto global desafiante.. Entre la legítima impaciencia de Millizen y la ponderación serena de Hensel hay un punto de equilibrio: acelerar donde se pueda, consolidar donde sea necesario y preservar siempre la estabilidad democrática.. La República Dominicana no avanza en un escenario ideal, sino “dentro de lo que cabe”. Y dentro de lo que cabe, avanza.