Ampliación de Barrera de Salinidad satisface a muchos pero hay barrios sin “un chin de agua”
A pesar de que la última ampliación del acueducto Oriental de Barrera de Salinidad tiene siete días inaugurada, sectores como Sabana Perdida, Invivienda, partes de Villa Mella y Los Mina no tienen “ni una gota de agua”; a diferencia de El Naranjo que sí tiene abastecimiento acuífero. Reporteros del Listín Diario recorrieron diversos sectores para conocer cómo el acueducto oriental ha impactado en su comunidad. En El Naranjo, la seguridad del recinto donde radica el acueducto oriental no dejó a la prensa ingresar al establecimiento, pero a pesar de ello declararon que “el acueducto no está terminado y que los ingenieros vienen diario”, a pesar de su última inauguración encabezada por el presidente de la República, Luis Abinader. Esta comunidad, parte del municipio de San Luis, cuenta con un servicio eficiente de agua, según sus habitantes, incluso desde antes de la última etapa inaugural del acueducto. El presidente de la junta de vecinos, Tony de los Santos, y su secretario, Kelvin Cuevas, afirmaron que el agua llega todos los días: “Las tuberías no aguantan la presión y, gracias a Fellito, este acueducto ha permitido que tengamos agua y que nos asfalten la calle, y si se va el agua por un arreglo o algo, se avisa con anticipación”, dijeron los representantes de la comunidad. A estas opiniones se suman Juan Báez y Germán Reyes, vecinos del sector, quienes indicaron que antes de que se inaugurara el acueducto ya tenían buen abastecimiento de agua y no hay ninguna mejoría. “Tenemos pozos de agua gigantes por aquí y siempre están llenos”. Dicamel Valdez, alias “Papo”, el dueño de un negocio de comida en El Naranjo, confirmó que el agua no es un problema en la zona, pero sí la carretera principal que conecta con San Luis: “Tenemos que dar una vuelta de 35 minutos para llegar porque el tramo interior por el que podemos durar tres minutos está destruido”, declaró Valdez. Los vecinos de la comunidad de Invivienda afirmaron siquiera estar enterados de la inauguración del acueducto porque el abastecimiento del agua no ha cambiado: lunes y viernes de seis de la tarde a diez de la noche sí llega; aunque varias veces al mes no tienen “ni una gota” y la mayoría de condominios debe suplirse de bombas para tener agua y tinacos para su almacenamiento. “El agua llega a mi casa dos veces a la semana y de noche; yo soy una doña, no puedo estar en ese trote y solo me funciona con bomba en el apartamento; yo tengo más de tres meses que no puedo llenar el tinaco, quisiera que el agua llegue más temprano”, dijeron Ironelis Mateo y Juana Brito, habitantes del sector. Héctor Sánchez afianzó lo dicho por sus vecinas y describió la cantidad de agua que llega como “una vainita” y confirmó no saber nada de ningún acueducto. Los Mina cuenta con zonas como la calle Rosa Duarte, donde el agua llega de manera frecuente y abundante, mientras que en Invi el recurso es escaso, según declaran los habitantes de ambas zonas en la comunidad. María Maldonado, dueña de una tienda de ropa en la Rosa Duarte, explicó: "El agua llega casi a diario desde hace meses; es raro cuando no llega. "Antes no llegaba, pero ahora la tenemos casi siempre el día entero", dijo Maldonado. Elvira Méndez confirmó lo dicho por María con respecto al agua, declaraciones que son contrastantes con las de Alex Adames y Leonel Matos, habitantes del Invi de Los Mina. Alex dijo que el agua llega los miércoles, pero no siempre: “No tenemos agua ni para llenar un tanque”. A la par, Matos dijo que el agua llegaba ante los jueves y los domingos, pero que ya ni esos días llega. “Cuando llega el agua, solo lo hace un día y en mi casa llenamos la cisterna que muchas veces ni alcanza para llenarla completa porque dura poco; un buen día dura cuatro horas”, dijo Leonel Matos. Sabana Perdida no tiene “ni una gota de agua”; los habitantes de la comunidad tienen que comprar camiones y, si llega el agua, deben correr a poner una bomba porque se va muy rápido, según Lourdes Rivera, que dice no saber “ni cuándo llega el agua”. Su vecina que vive varias calles arriba, María Sánchez, dice que el agua se hace presente cada ocho días y todos se abastecen hasta la próxima semana “porque se adaptaron”. Miguel Rojas, supervisor de la junta de vecinos, afirmó que “no hay agua nunca”; ellos reciben agua de un pozo del ayuntamiento cuando hay; “nunca hemos recibido agua de un acueducto”. Carmen Delia Rodríguez dijo que tuvieron que ir a la CAASD hace un mes para que haya agua en la comunidad y la pusieron dos días por calle, pero “ni así se ha resuelto por completo el problema”. El presidente Luis Abinader puso en servicio el domingo 22 la ampliación del acueducto oriental Barrera de Salinidad, una obra que adiciona 136 millones de galones diarios de agua potable y beneficia a casi dos millones de habitantes de Santo Domingo Este y Santo Domingo Norte, en el Gran Santo Domingo. El Acueducto Barrera de Salinidad tiene como fuente el río Ozama y se encuentra en la comunidad del Naranjo, San Luis, Provincia Santo Domingo Este. Lo que origina que se produzca intrusión salina, por lo que fue necesario construir un dique para incrementar el nivel del agua aguas arriba del punto de captación. La obra de toma está ubicada a 24.8 km de la desembocadura en el mar Caribe; construida en la margen izquierda del río Ozama, es del tipo de toma directa para captar 4.0 m³/seg.