El discurso
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El discurso

El discurso de rendición de cuentas más largo, hasta la fecha, del presidente Luis Abinader fue el del viernes pasado: dos horas y 45 minutos. Desde el primero que pronunció ante la Asamblea Nacional, el 27 de febrero de 2021, ha sido a este al que le ha dedicado no solo más tiempo, sino más páginas (hasta donde he podido verificar): 86 páginas. El menos extenso en sus seis años continuos de gestión fue el del año pasado, con dos horas y 25 minutos. No es usual que el periodismo dominicano cuestione datos o cifras de los discursos presidenciales de rendición de cuentas. Es un trabajo que suele asumir la oposición política del gobierno de turno, con el natural sesgo de quien estuvo en el poder y quiere volver a él, para rendir cuentas esperando no ser cuestionado. Lo común es leer y escuchar notas y resúmenes de lo que se dijo. El ejercicio ni siquiera alcanza para hacer comparaciones con el discurso del año anterior. ¿Es necesario? Sí. Ahora que se ha puesto de moda lo de la «verificación de datos» —algo que en el buen periodismo no es moda, sino parte integral del ejercicio profesional—, verificar lo que dice el presidente de la República debería ser un criterio establecido; y contradecirlo cuando se muestra solo un lado de todas las caras de un tema, también. Leí las 86 páginas. Pasé por algunos datos e hice cruces. Es un trabajo pesado, pero interesante. Así que este será un texto en el que trato de delinear, lo mejor posible, cuáles aspectos me llamaron la atención de este largo discurso de Abinader. No son todos los puntos que quisiera remarcar, pero creo que vale la pena el ejercicio, uno que se debería volver costumbre en el periodismo dominicano (no solo publicar o elaborar notas de un discurso oficial). *** A los gobiernos dominicanos les gusta hacer referencia a los listados económicos de organismos internacionales. Creo que a todos los gobiernos del mundo les gusta destacar qué tan arriba están en un ranking. Obviamente, es un dato que importa cuando apareces en un lugar privilegiado, de mejoría o de avance; de lo contrario, se omite. Así que vamos a chequear uno de los rankings destacados en el discurso. El primero mencionado por Abinader, y que prácticamente abrió el discurso, fue un estudio del Harvard Growth Lab, basado en el Atlas of Economic Complexity. Los datos de este “atlas”, dados a conocer este febrero, tienen un corte al 2024. De acuerdo con el discurso, el país «proyecta un crecimiento promedio anual cercano al 3.8 % entre 2024 y 2034, posicionándose entre las 20 economías con mayor dinamismo global y siendo el único país de América Latina y el Caribe que aparece en ese grupo». Este análisis se basa en un llamado Índice de Complejidad Económica (ECI, por sus siglas en inglés). En la web del atlas se indica que este índice «combina la diversidad de la canasta exportadora de un país y la ubicuidad de esos productos en todos los países». Lo que se afirma en el discurso es real en cuanto a la proyección de crecimiento, pero le falta contexto. La tasa de crecimiento promedio anual de 3.8 % para República Dominicana se refiere a ese índice, con un aumento de dos puntos en los últimos cinco años. El país, en ese ranking, está en la posición 79, quedando en el medio entre los de mayor y menor clasificación. Lo de posicionarse «entre las 20 economías con mayor dinamismo global y siendo el único país de América Latina y el Caribe que aparece en ese grupo» responde a la proyección de la tasa de crecimiento promedio anual del índice de este listado, pues es la más alta de todos los países de la región incluidos. Porque en cuanto al ranking de complejidad, República Dominicana está por debajo de México (27, aumento de ECI: 3), Brasil (56, disminución de ECI: 4), El Salvador (59, aumento de ECI: 14), Panamá (60, disminución de ECI: 14), Colombia (68, disminución de ECI: 2), Uruguay (73, aumento de ECI: 4) y Guatemala (77, aumento de ECI: 7). El país con mayor proyección de crecimiento promedio anual en este listado es africano: Uganda, con un 5.71 %. En otros rankings o listados a República Dominicana le ha ido bastante bien, todos en mejoría, como el del Índice de Percepción de la Corrupción (Transparency International), que pasó de un puntaje de 31 en 2016 a 37 en 2025 (siendo 100 la mayor calificación). *** Lanzamiento de cohetes y satélites Con la promesa de la construcción de una infraestructura para el lanzamiento de cohetes y satélites en Pedernales, nos uniríamos a una lista aún corta de países en América Latina que tienen una base de este tipo. Plataformas activas hay en Guayana Francesa y Brasil. Desde sus territorios se han lanzado satélites y cohetes, al igual que desde Argentina. *** Programas sociales. Es interesante, y a veces contradictorio, hablar en un mismo discurso de personas que salen de la pobreza cuando la cifra de beneficiarios de los programas sociales aumenta. ¿Es una salida real o artificiosa? En el discurso se señaló que, en términos absolutos, «casi 200 mil personas salieron de la pobreza en el último año, y más de 20 mil dominicanos superaron la pobreza extrema». No tuve tiempo de revisar estos términos absolutos en otros años, pero sí de verificar las cifras en cuanto a los programas sociales. En el programa Aliméntate (anteriormente Comer es Primero), se pasó de 1,350,000 beneficiarios en 2021 a unos 1,550,000 desde 2023. Esta cifra se mantiene casi igual hasta el momento. Con Bonogás y Bonoluz, el aumento ha sido continuo. Del primero se pasó de 960,000 hogares en el año 2021 a unos 1,313,407, de acuerdo al discurso del viernes 27 de febrero. Del segundo, de 465,000 en el año 2021 a «más de 557 mil familias». Hay que señalar, claro, que en comparación con 2024, estos aumentos han sido menores que en los dos primeros años de la gestión de Luis Abinader. En 2024, Bonogás benefició a 1,310,000 hogares (este programa incluía unos 960,000 en 2021 y pasó a 1,125,000 en 2022), mientras que Bonoluz llegó a unas 560,000 familias (en 2021 eran unas 465,000 y se aumentó a alrededor de 510,000 en 2022). También se ha incrementado la cantidad de Comedores Económicos a nivel nacional: de 38 en 2021 a 159 al cierre del año pasado. Es probable que este sistema de ayuda social sea responsable, en gran parte, de la drástica baja en los índices de subalimentación. De acuerdo con los datos de la FAO, pasamos de un 6.7 % entre 2019 y 2021 a una proyección de 3.9 % para el periodo 2023-2025 (índice reseñado por el presidente en su discurso). *** Empleo. De este tema, me detuve en la tasa de informalidad. No se dijo en el discurso, pero República Dominicana volvió a la tasa de trabajo informal que tenía antes de la pandemia del COVID-19, que era de 54.8 %. En su discurso de rendición de cuentas, el presidente de la República apuntó que la actual es de 54.1 %. La tasa más alta se registró en 2021, con un 58.9 %. *** Obras De la cantidad de obras señaladas por provincias —gran parte de ellas sin detalles y con la mención específica de unas pocas—, decidí detenerme en dos: el Hospital Regional de San Francisco de Macorís Dr. Ángel María Gatón y el «muro fronterizo». De ambas me centro en un tema que pocos señalan: los costos y los retrasos. El hospital regional de San Francisco empezó a construirse en mayo de 2016. Sus avances fueron pocos. Cuando hubo cambio de gobierno en 2020, la obra estaba «recién iniciada» y casi detenida. El presupuesto inicial para la obra fue de RD$ 2,500 millones. Cinco años de construcción después, la obra se finalizó a un costo de RD$ 9,326 millones. Es bueno señalar que el proyecto fue rediseñado, aumentando los metros cuadrados de construcción e incluyendo la modernización de la infraestructura, además de un equipamiento médico más actual. El incremento de la inversión fue del 270 %. En cuanto al muro fronterizo, cuando la gestión de Luis Abinader lo retomó, ya existían unos 23 kilómetros construidos desde el año 2019. Abinader prometió su «inicio», bajo otros criterios que incluyen tecnología de vigilancia y que le atribuyen «inteligencia», en su discurso de rendición de cuentas de 2021. La obra fue retomada casi un año después de esa promesa. Se consignaron RD$ 2,000 millones para una primera etapa en la que se construyeron 54 kilómetros y que finalizó el año pasado, con un incremento del 27 % de ese presupuesto, llegando a una inversión de RD$ 2,388 millones. Para una segunda etapa se contempla la construcción de 13.5 kilómetros. En su discurso de 2021, Abinader señaló que el muro tendría al finalizar 190 kilómetros de construcción. La meta actual es de 176 kilómetros. *** Finalizo con el embarazo adolescente y la tasa de homicidios En su discurso, Abinader apuntó que la cantidad de embarazos en adolescentes pasó de “27,476 casos en 2021 a 11,961 el pasado año 2025, para una disminución del 56.5 %”. Pero, ¿cómo fue el comportamiento de este índice antes? Tomando solo los datos de los hospitales públicos, en 2016 la cantidad de casos de embarazos de entre 10 y 19 años fue de unos 34,100, para una tasa del 24.5 %. Desde ese momento, los casos fueron disminuyendo. Para el año 2020, la cifra descendió a unos 26,110. Los nacimientos en este rango de edad en hospitales públicos en 2021 fueron de unos 25,200. Por lo tanto, este indicador tiene una disminución continua desde hace varios años. En cuanto a la tasa de homicidios por cada cien mil habitantes, la actual de 8.15 mencionada por el presidente Abinader es la más baja registrada al menos desde 2005. Hace diez años, en 2016, este índice alcanzaba el 15.2 %. Disminuyó hasta 9.2 en 2020, pero luego repuntó a 12.5 en 2022. *** Fin del ejercicio. Verificar no es tan sencillo, pero sí necesario. Ojalá que a cada discurso gubernamental o político, incluyendo el de la oposición, el periodismo dominicano le dedique tiempo; no para replicarlo, sino para analizarlo a la luz de la evidencia o los datos disponibles. Me perdonan el tono técnico o muy formal de este domingo. El próximo les prometo un poema para equilibrar.

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