Netanyahu pide investigar y procesar a participantes del documental sobre muertes de civiles en Gaza
EL NUEVO DIARIO, JERUSALÉN. – El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, exigió este domingo investigar y procesar a los participantes del documental NAZA, que expone presuntas prácticas del Ejército de Israel relacionadas con la muerte masiva de civiles en la Franja de Gaza, por supuestos delitos contra la seguridad del país.
En un comunicado difundido por su oficina, Netanyahu sostuvo que la producción presenta una narrativa que considera falsa y sesgada, y afirmó que perjudica la imagen internacional de Israel y de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).
“La película construye una narrativa falsa, engañosa y sesgada que difama al Estado de Israel y a las FDI a nivel mundial”, señaló el mandatario, quien también acusó a los participantes de divulgar información altamente confidencial y comprometer la seguridad nacional.
La solicitud fue dirigida al jefe del Estado Mayor del Ejército israelí, el teniente general Eyal Zamir; al director del servicio de inteligencia interior, Shin Bet, David Zini, y a la fiscal general del Estado, Gali Baharav-Miara. Netanyahu también atribuyó a los implicados posibles responsabilidades por difamación penal y perjuicios a los intereses diplomáticos del país.
Testimonios sobre las operaciones militares en Gaza
El documental NAZA, producido por el diario británico The Guardian, se apoya en gran medida en investigaciones realizadas desde 2023 por el periodista israelí Yuval Abraham, codirector del filme, y publicadas en la revista israelí-palestina +972 y en el propio periódico británico.
Las investigaciones recogen testimonios de 24 militares y oficiales de inteligencia israelíes que describen presuntas prácticas utilizadas durante la guerra en Gaza. Entre ellas figura la autorización de ataques contra altos cargos de Hamás que, según las fuentes consultadas, podía contemplar la muerte de decenas o incluso cientos de civiles como daño colateral.
Los testimonios, ofrecidos bajo condición de anonimato por temor a posibles represalias, también describen bombardeos contra viviendas palestinas cuando sus ocupantes, señalados como presuntos integrantes de Hamás, regresaban a dormir, pese a que en su interior podían encontrarse familiares y otros civiles.
La producción aborda, además, el empleo de modelos de inteligencia artificial para estimar si una persona podría pertenecer a grupos armados, a partir de patrones asociados a las llamadas telefónicas. Según los testimonios recogidos, estos sistemas podían presentar un margen de error del 15 % y contribuir a elaborar listas de posibles objetivos militares.
Los militares consultados también aseguran que el Ejército israelí bombardeó zonas de las que se había ordenado evacuar a la población, aun sabiendo que todavía permanecían civiles en esos lugares.
Israel rechaza los señalamientos
El Ejército israelí sostiene que sus normas prohíben atacar deliberadamente a civiles y obligan a los mandos militares a adoptar medidas para reducir los daños a la población no combatiente. Asimismo, afirma que las decisiones definitivas sobre los ataques y la evaluación del riesgo de víctimas civiles corresponden a oficiales.
El pasado 2 de octubre, The Guardian defendió la investigación y aseguró que durante tres años consultó a más de un centenar de fuentes familiarizadas con los sistemas militares israelíes utilizados en la guerra, incluidos altos mandos involucrados en la autorización de ataques. El medio indicó, además, que contrastó los testimonios con documentos clasificados filtrados y verificó operaciones militares concretas.
El nombre NAZA procede de un acrónimo empleado por la inteligencia israelí para estimar la cantidad de civiles que podrían morir durante un ataque. Esta denominación refleja uno de los aspectos centrales del documental: los procedimientos utilizados para calcular y aceptar posibles víctimas civiles en las operaciones militares en Gaza.
La exigencia de Netanyahu coloca en el centro del debate la divulgación de información militar clasificada y las denuncias sobre el impacto de las operaciones israelíes en la población palestina, en medio de la controversia internacional por la conducción de la guerra en la Franja de Gaza.