La patria todos los días
salud

La patria todos los días

República Dominicana arriba este 27 de febrero a sus 182 años y, lejos de pasar balance entre lo que anda mal con nuestra sociedad, hoy me permito celebrar. Porque sí, hay 364 días para quejarnos, hoy no. Hoy vamos a celebrar el país que criticamos, pero que defendemos con el alma apenas alguien de afuera intenta señalarlo. Ese mismo, el nuestro. Celebro el país donde el vecino es amigo y el amigo es hermano. Donde hablar de pelota, política o religión (y ahora también farándula) puede acabar en debate acalorado pero jamás impide que después compartamos el mismo plato. El país donde cualquier excusa es buena para armar un junte, porque aunque no haya mucho, siempre aparece algo. Sí, celebrar a ese mismo país en el que todavía se va la luz, donde muchas cosas no funcionan como deberían, pero donde seguimos trabajando, resolviendo, inventando y riéndonos de lo que en otro lugar sería motivo de rendición. Celebrar al país que de lo mucho hace poco, y en lo pequeño se hace grande. Donde no todo sale perfecto, pero casi todo se intenta con ganas. Lo mejor de esta media isla no son sus playas, ni su clima, ni su comida ni su música. Lo mejor de Quisqueya es su gente. Los que hacemos patria cuando cumplimos, cuando ayudamos, cuando empujamos el país hacia mejores caminos. Pero también celebro al dominicano que se va con su bandera en el pecho a otras tierras, diciendo que vuelve en dos años, y contando los días para regresar desde el primero. No habría querido nacer en otro lugar. Es un pensamiento que me invade hoy, pero que me acompaña incluso cuando me quejo. Ojalá recordemos que la patria no solo se honra en discurso, sino con lo que hacemos por ella cada día. Que podamos seguir construyendo el país que queremos dejar a los dominicanos más pequeños y que cuando ellos celebren otro 27, también puedan decir que no habrían querido nacer en ningún otro lugar.

← Volver a noticias