El padre Mike S.J. hace rimar el sacerdocio y el rap
El P. Michael Anthony Martínez, S.J. sabe que la vocación es “donde tus deseos más profundos se encuentran con las necesidades del mundo”. En su vida logran convivir plenamente la canción My Name Is de Eminem y los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola. Hace unos meses un sacerdote amigo le pidió que cantara un rap al culminar la eucaristía y las personas presentes en la eucaristía se quedaron algo sorprendidas al escuchar a un cura rapero. En una de las entrevistas que le hice en la emisora me dio el dato de que la palabra rap se asocia popularmente con las siglas en inglés Rhythm and Poetry (Ritmo y Poesía). Por eso, el padre Mike -como le llaman sus allegados- no duda cuando afirma que su vocación al sacerdocio y a la música van de la mano. Él tiene claro que la música es otro medio para evangelizar y comunicar la alegría que despertó en él su encuentro con Dios. Ojalá varios de los jóvenes que lean este artículo tomen un segundo para entrar a su web: mikemartinezsj.com y consultar el contenido que la habita, no se arrepentirán. Actualmente el joven jesuita, nacido en Estados Unidos de ascendencia cubana, reside en República Dominicana y se desempeña como director de vocaciones en las secciones caribeñas de República Dominicana, Cuba, Guyana, Jamaica, Miami y Trinidad y Tobago. Sus estancias en esos países han contribuido a ampliar su filosofía musical y ahora tiene miles de historias que le acompañan y que él ha sabido atesorar en su corazón. Si uno mira los videoclips de su web verá que tienen un sabor a esos lugares que ha vivido. En la web de su carpeta musical el padre Michael tiene colgada la siguiente frase de santa Teresa de Calcuta: “La verdadera humildad es verte como Dios te ve. Nada más. Nada menos”. De adolescente canté en un grupo de reguetón católico llamado Misioneros del Amor, por eso me identifico tanto con la forma de ver el mundo del padre Mike. Me dicen algunos especialistas de marketing que existe el efecto artículo. Se trata de que varios de los lectores del Listín suelen ir a los lugares que les recomiendan los columnistas. Ojalá que si usted conoce algún joven con vocación religiosa le pueda mostrar la historia del jesuita Michael Martínez; si entra a su web sabrá que “para los que aman a Dios todas las cosas obran para bien”.