Obispo ve sociedad herida por violencia y pérdida de valores
El arzobispo coadjutor de Santo Domingo, monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, lanzó advertencias sobre el deterioro de la convivencia social en República Dominicana, al señalar que el irrespeto a las leyes, el desafío a la autoridad, el avance del microtráfico y la violencia están generando un escenario de gran desesperanza y descomposición social.. Al hablar durante la eucaristía realizada ayer por el día de la Virgen de las Mercedes, señalo como el microtráfico y la inseguridad ciudadana ha afectado la pérdida de referentes morales y el debilitamiento de las familia, además de las desigualdades sociales.. También externó su preocupación por la deshumanización en el ejercicio de la medicina, a propósito del caso de SeNaSa, el cual pidió que situaciones de esta naturaleza no queden impunes.. Hizo un llamado a la sociedad dominicana a recuperar el respeto a las leyes y a la autoridad, ante el deterioro de la convivencia ciudadana expresado en el irrespeto a las normas de tránsito, la inseguridad, el microtráfico y los hechos de violencia que han cobrado la vida de jóvenes.. Advirtió que la violencia constituye un problema social con raíces, y factores, como el deterioro de la familia, las deficiencias educativas, la desigualdad y la falta de oportunidades.. Ante esas situaciones, destacó la figura de Nuestra Señora de las Mercedes como un referente de libertad interior y entrega al plan de amor de Dios, planteando que su ejemplo puede servir de inspiración para construir una sociedad basada en la responsabilidad, la solidaridad, el respeto y la convivencia pacífica.. Celebración con peticiones. Con velas, oraciones y profundas muestras de fe, peregrinos de distintas partes del país acudieron a la celebración de la Virgen de las Mercedes para agradecer, renovar sus promesas y elevar peticiones por sus familias y por la nación.. Para muchos, la visita forma parte de una tradición que se mantiene desde la infancia. Es el caso de Cristóbal Lantigua, devoto oriundo de La Vega, quien contó que su fe por la Virgen nació en el Santo Cerro, donde sus padres lo llevaban desde pequeño. Su principal petición a la Virgen es que libere al país de la delincuencia que afectan a la sociedad.. Una petición diferente, pero igualmente cargada de esperanza, llevó hasta la celebración a Teófilo Almonte, oriundo de Altamira, Puerto Plata.. El devoto acudió para pedir la intercesión de la Virgen ante una situación que afecta a varias comunidades rurales: la construcción de siete kilómetros de caminos que, según denunció, han sido prometidos a los residentes de Majabonito, Cadobobo y Altamira. Mientras unos llegan con reclamos por las necesidades de sus comunidades, otros simplemente piden protección para sus seres queridos. Eneria Pérez, quien acostumbra acudir cada año a la misa junto a una amiga, expresó su devoción por la Virgen y pidió que Dios cuide de ella, su familia, sus amigos y todos aquellos que forman parte de su vida.. En medio de la multitud también estaba Mercedes Moreta, cuyo propio nombre parece estrechar aún más su vínculo con la celebración. Aunque enfrenta dificultades para caminar debido a una afección en una de sus piernas y ha buscado atención médica sin encontrar todavía alivio, decidió acudir a la misa. “Paz y salud. No quiero más nada”, Expreso.. Pese a caminar con dificultad, llegó alegre a la celebración porque para ella estar allí represento una oportunidad de renovar su fe. Así, entre otras historias personales, y peticiones por el país, los peregrinos encontraron en la Virgen de las Mercedes un espacio para expresar sus esperanzas y anhelos.