Francia detiene a otras dos personas por paliza mortal a activista de extrema derecha
El joven de de 23 años murió por una grave lesión cerebral tras ser atacado la semana pasada al margen de una protesta de la extrema derecha
Las autoridades francesasarrestaron el miércoles a otros dos sospechosos por la paliza mortal a un activista de extrema derecha la semana pasada, informó un fiscal, que elevó a 11 el número de personas detenidas por este caso que ha sacudido la política en Francia.
Tras el suceso, gobierno y otros partidos políticos señalaron a la formación de izquierda radical La Francia Insumisa (LFI), que este miércoles evacuó su sede en París tras una amenaza de bomba, luego levantada.
Quentin Deranque, de 23 años, murió por una grave lesión cerebral tras ser atacado la semana pasada al margen de una protesta de la extrema derecha contra una diputada de izquierdas que intervenía en una universidad de la ciudad de Lyon.
El incidente ha alimentado la tensión entre la extrema derecha y la izquierda radical en Francia, de cara a las elecciones municipales de marzo y a las presidenciales de 2027.
El último hombre detenido, sospechoso de tener un vínculo directo con el incidente, y su pareja, sospechosa de haberlo ayudado a eludir a la justicia, fueron arrestados como parte de la investigación por "homicidio culposo", declaró Thierry Dran, el fiscal de Lyon.
Las autoridades sospechan que de los detenidos, siete participaron en la paliza y otros cuatro los ayudaron, indicó una fuente cercana al caso bajo condición de anonimato.
Horas más tarde se supo que entre los detenidos figuran un segundo asistente de este diputado de izquierda radical y un exempleado en prácticas.
Seguridad de militantes
La primera ministra italiana, la ultraderechista Giorgia Meloni, dijo estar conmocionada por lo ocurrido y lamentó un "clima de odio ideológico".
"El asesinato del joven Quentin Deranque en Francia es un hecho que nos conmociona y entristece profundamente", escribió Meloni en las redes sociales.
"Es una herida para toda Europa", dijo. "Cuando el odio y la violencia reemplazan el diálogo, siempre es la democracia la que pierde", añadió Meloni, insistiendo en que no hay excusa para la violencia o la agresión física.