Observatorio expresa preocupación por los incendios forestales
El Observatorio de Áreas Protegidas advirtió que la frecuencia, extensión y recurrencia de los incendios forestales configuran una emergencia ambiental que exige una respuesta nacional inmediata.. Luis Carvajal, presidente de la entidad, reclamó reforzar la prevención, proteger las zonas amenazadas e investigar las responsabilidades detrás de los fuegos que golpean algunos de los ecosistemas más frágiles e irremplazables del país.. Además, advierte acerca de un nuevo incendio en el Parque Nacional Sierra de Bahoruco, en las proximidades del Hoyo de Pelempito.. Según las estimaciones citadas por el Observatorio, entre el 20 de junio y los primeros días de julio, dos grandes incendios afectaron 100 kilómetros cuadrados en la Sierra de Bahoruco. En Valle Nuevo, la entidad reportó afectaciones previas superiores a 50 kilómetros cuadrados y 30 kilómetros cuadrados en al menos tres incendios registrados en las últimas semanas.. Jaragua y La Humeadora también figuran entre las áreas protegidas afectadas.. Carvajal señaló que predominan los incendios de origen humano, ya sean deliberados o derivados de negligencia. Reclamó investigar sus vínculos con actividades agrícolas, ganaderas y de cacería ilegales dentro de las áreas protegidas, así como con las operaciones de redes de tráfico ilícito de personas por zonas montañosas. Las causas y responsabilidades deben establecerse en cada caso mediante pruebas e investigaciones rigurosas.. “Estamos ante una temporada despiadada contra nuestros bosques. Aunque el fuego forma parte de la dinámica natural de algunos ecosistemas, su repetición e intensidad están comprometiendo los procesos de regeneración.. En su opinión, esta situación provoca destrucción de hábitats, amenaza especies endémicas y se degradan los suelos y las fuentes de agua de las que dependen comunidades enteras.. La recurrencia de incendios en zonas todavía en recuperación puede interrumpir la regeneración del bosque. Cuando las llamas regresan antes de que los pinos jóvenes alcancen la madurez reproductiva, disminuyen las posibilidades de reemplazar los árboles perdidos. Esto favorece la erosión y la pérdida de cobertura forestal, y puede conducir a una transformación duradera del ecosistema.. El Observatorio reconoció la entrega de los bomberos forestales, guardaparques, brigadistas, comunitarios y organismos de apoyo, que trabajan en condiciones extremadamente difíciles. Señaló, sin embargo, que su sacrificio no puede seguir sustituyendo la prevención, la vigilancia efectiva y la aplicación de la ley.. Recomendaciones. Ante el panorama descrito, el Observatorio plantea investigar los incendios y perseguir a sus responsables, de manera que sean sometidos a la justicia, tanto quienes lo ejecuten como quienes lo ordenen o financien. El decreto 615-26 refuerza la prioridad de prevenir e investigar las agresiones al patrimonio ambiental.. De igual forma, abogan para que sea reforzada la vigilancia y la respuesta temprana.. A tales fines, consideran de lugar integrar monitoreo satelital, patrullaje terrestre y coordinación comunitaria en las áreas de mayor recurrencia, con personal, equipos y recursos que permitan actuar antes de que los fuegos se propaguen.. Otras recomendaciones son evaluar los daños y orientar científicamente la recuperación, así como controlar el uso del fuego y las actividades ilegales, reforzando los controles sobre las quemas agrícolas y ganaderas durante los períodos críticos, junto con educación, asistencia técnica y sanciones efectivas.. El Observatorio considera que los incendios forestales no pueden seguir tratándose como sucesos aislados, tras precisar que su frecuencia, extensión y recurrencia exigen una política sostenida de prevención y protección, con responsabilidades institucionales claras y resultados verificables.. Para la organización que agrupa ambientalistas, academias, entre otros sectores, proteger las áreas protegidas es una obligación legal, ecológica y moral del Estado y de toda la sociedad dominicana.. Solidaridad. Habitantes de la zona fronteriza han acudido en apoyo a los bomberos forestales que tratan de sofocar el incendio que afecta desde hace dos días el área boscosa de pinos en la Sierra el Bahoruco, Pedernales.. Personal de la Dirección de Medio Ambiente local, encabezado por Miriam Brea, se mantiene acarreando alimentos; algunos colaboradores recolectan las donaciones y otros las trasladan hacia la zona del desastre.. Para varios de los técnicos, la magnitud del siniestro supera la categoría de los incendios ocurridos en los últimos meses.