Jefe del Estado Mayor israelí dice que no renunciarán a "desmilitarización total" de Gaza
Palestinos que retornan estos días a Gaza, tras la reapertura del cruce de Rafah, denuncian vejaciones, interrogatorios y presiones por parte de Israel
El jefe del Estado Mayor del Ejército israelí, teniente general Eyal Zamir, aseguró este viernes en un comunicado que no renunciarán a los "objetivos de la guerra" en Gaza y que están "preparados para "pasar a la ofensiva", pese al alto el fuego en la Franja.
"Estamos preparados para pasar de la defensa a la ofensiva y no renunciamos a los objetivos de la guerra: la desmilitarización total de la Franja y el desarme de Hamás (...) No hay inmunidad para el terrorismo, y lo que es aplicable para Gaza también lo es para otros lugares", aseguró Zamir después de visitar Rafah, en el sur de la Franja.
"También quiero enfatizar que estamos supervisando lo que sucede en todo Oriente Medio y estamos bien preparados en todos los ámbitos", completó Defrin, que también se desplazó a Rafah.
El paso de Rafah
El pasado 2 de febrero, tras la toma militar del sur de Gaza en mayo de 2024, Israel permitió de nuevo el tránsito de personas a través de Rafah: la única salida o entrada a Gaza desde otro país que no sea Israel, en este caso Egipto.
Palestinos que retornan estos días a Gaza, tras la reapertura del cruce de Rafah, denuncian vejaciones, interrogatorios y presiones por parte de Israel para que no regresen; así como el requisado de todas sus posesiones -móviles, juguetes y medicamentos- en una inspección auspiciada por la Unión Europea (UE).
Tras cruzar la frontera, los retornados llegan a un puesto de control gestionado por la Autoridad Palestina junto a la EUBAM (la Misión de Asistencia Fronteriza de la Unión Europea). Allí, son sometidos a un control biométrico y obligados a deshacerse de casi todas sus posesiones, relataron algunos de los gazatíes a EFE.
Después, son transportados en autobús a una tercera inspección a manos de los milicianos de Abu Shabab, un grupo palestino respaldado por Israel que mantiene un punto de control en Rafah. Los retornados y la ONU han denunciado interrogatorios y amenazas.
Estos datos ya sitúa en más de 72,000 el total de fallecidos desde el inicio de la ofensiva bélica israelí en 2023.