Evaluando la Serie del Caribe 2026 y la diferencia de los eventos anteriores
salud

Evaluando la Serie del Caribe 2026 y la diferencia de los eventos anteriores

La Serie del Caribe 2026 ha sido la más deslucida de la era poscovid, presentando un evento muy por debajo de las expectativas en relación a las Pequeñas Series Mundiales del 2022 al 2025. El espectáculo caribeño celebrado en febrero tuvo su primer contratiempo el 15 de diciembre. Tras reunirse las ligas de México, Puerto Rico y Dominicana decidieron no participar en la serie a realizarse en Venezuela. El 19 de diciembre se trasladó la sede de manera abrupta a Jalisco, México. La selección venezolana declinó asistir al país norteamericano, siendo sustituida por el equipo subcampeón de la Liga Mexicana del Pacífico, que resultó ser los Tomateros de Culiacán. La serie del 2026 nos mostró un bajo nivel técnico (del roster de la novena dominicana Jefry Yan es el único jugador con contrato para el béisbol organizado de USA, los demás van para México y otras latitudes), sin dejar de mencionar la ausencia de Venezuela, una de las cuatro columnas de la serie desde el inicio de la primera etapa en 1949. En lo que respecta a la asistencia la misma estuvo por debajo de lo planificado, incluso al juego final entre Tomateros y Charros, dos equipos mexicanos, apenas vendieron 11,767 taquillas, un tercio menos de la capacidad de 16,500 fanáticos del parque Panamericano (y eso que se dijo que en República Dominicana no se podía montar el evento en los años por venir debido a la baja capacidad de los estadios, por cierto el Estadio Cibao puede recibir más de 18 mil personas sentadas cómodamente). No podemos comparar el torneo recién finalizado ni siquiera con el del 2022. Habíamos pasado el proceso del covid, Dominicana representado por un equipo como el de los Gigantes del Cibao, una novena con sede distante de Santo Domingo, sin embargo el éxito fue por encima de las expectativas y las dudas creadas. La gente tenía deseos de ver béisbol y el Quisqueya Juan Marichal se convirtió en la primera gran fiesta caribeña de la era poscovid. Más de 150 mil personas asistieron al torneo, un récord para series celebradas en la República Dominicana (Mazatlán 2021 promedió 3 mil fanáticos por juego). La serie del 2023 se efectuó al máximo nivel en dos parques venezolanos, totalizando 247 mil aficionados. El 2024 en el LoanDeport Park se rompieron todos los récords de asistencia (340 mil personas) y el juego final entre Tigres del Licey y Tiburones de La Guaira pagaron 36,677 fanáticos. La asistencia promedio fue de 13,613 por juego (los Marlins en esa campaña promediaron 13,425 parroquianos por encuentro). Más de 200 mil asistieron el año pasado al Nido de los Águilas, Mexicali, con todo y que el Nido de los Águilas tiene un tope de 17 mil butacas. Hermosillo 2027, Miami 2028, 2029 y 2030 tendrán el reto de devolver el esplendor a un evento que estuvo muy por debajo de las expectativas en Guadalajara, estado de Jalisco.

← Volver a noticias