Bad Bunny se la comió
No tiene que gustarte la música, el estilo, ni las palabrotas de Bad Bunny, para reconocer que en su actuación en el medio tiempo, del Super Bowl, dicho en el lenguaje de los jóvenes de ahora, sencillamente, “se la comió”. Al más puro estilo de lo que pasó en los ritmos tradicionales de los 70 y los 80, con el merengue y con la salsa, por ejemplo, en donde muchos autores hicieron temas que recogían protesta social, reclamos populares, su actuación en la actividad deportiva de mas impacto anual en el mercado norteamericano, rescató al ritmo del reguetton, de la salsa y algunos acordes de plena, ese reclamo por espacio y reconocimiento de lo latino, como parte de América, la que va desde Canadá a Chile y Argentina, pero apeló también a enfrentar los discursos de odio. Insisto, independientemente de la valoración que se tenga sobre su música, la National Footbol Ligue, NFL, lo único que hizo fue interpretar el momento, un artista en la cima de su popularidad, que representa un segmento del público norteamericano hacia donde esa liga quiere crecer, ahora que hay cada vez más jugadores de origen hispano en sus filas. Muchos de los que han comentado el espectáculo resaltan que esta vez, a diferencia de lo que pasó e los Grammy, no hubo mención a ICE, pero tampoco referencias directas a la política migratoria, ni los temas que dividen la sociedad actual. Benito Antonio Martínez Ocasio, el nombre de pila del artista, apeló mas bien a un mensaje de unidad, reflejado en la integración de figuras emblemáticas de la cultura latina, Cardi B, Carol G, Jessica Alba, Pedro Pascal y la actuación del también puertorriqueño Ricky Martin y de una de las figuras estelares de los Estados Unidos, Lady Gaga. Nadie puede perder de vista tampoco, los mensajes, casi pegandose a la cámara el Benito que hoy conocemos por su nombre artístico de Bad Bunny, dice: “Estoy aquí porque nunca dejé de creer en mí”, invitando a la audiencia a creer en sí mismos, un mensaje más que positivo. Lo mismo que los letreros que proclamaban que lo único más poderoso que el odio, es el amor, en momentos en que se promueve hasta la saciedad los sentimientos de odio. No menos importante el mensaje escrito en el balón y que viene a primer plano en más de una ocasión, “Together we are America“, (juntos somos América), juntos como continente, juntos en la diversidad del pueblo estadounidense. Un espectáculo en el que no faltaron elementos de la cultura latina, el juego de dominó, los tacos, la plena, etc., pero también la denuncia, la crisis eléctrica de Puerto Rico a raíz de la tormenta, etc. Bad Bunny cantó a toda la simbologia boricua e hispana, a los enclaves que resumen su legado cultural en lugares como Nueva York y lo hizo en español, con el toque en inglés de la interpretación de Lady Gaga y la expresión: “God Bless America”. Habrá quien diga que este conejo es del diablo, lo he escuchado por ahí, si nos atenemos al espectáculo del medio tiempo del Super Bowl 60, no fue así. Sus mensajes, en esta ocasión fueron positivos, inspirados en los sentimientos de amor, unidad e integración. No soy oráculo, ni experto en espectáculo, pero para mí, con su actuación del domingo, Bad Bunny, “se la comió”.