Paralelismo Cuba – RD
En los años ‘50, Cuba era la nación más avanzada y progresista de la región del Caribe y Centroamérica y La Habana estaba ranqueada como una de las capitales importantes del continente. Cuba, como República Dominicana, atravesaba los rigores que imponía la dictadura. Allá Fulgencio Batista, aquí Rafael L. Trujillo. Y como si actuaran en paralelo, en 1959 fue decapitado el régimen que se imponía desde 1952 en Cuba, y 28 meses después, en 1961, Trujillo caía a tiros, iniciando el derrumbe de la dictadura de 30 años. Ambas naciones caribeñas, de estratos similares, ciudadanos alegres, bullangueros, hospitalarios, de visión de futuro, tomaron caminos diametralmente opuestos: el castrismo impuso otra dictadura, más férrea y criminal que la de Batista, mientras los dominicanos emprendíamos luchas por las libertades, el desarrollo, la democracia. Hoy, 65 años después, la diferencia es abismal. Cuba se entregó al comunismo soviético que en los ‘60 llevó violencia, caos, subversión por toda América. Hoy está sumida en el atraso, crisis social, económica, política, en una dictadura feroz, opresiva, persecutora, asesina, conculcadora de las libertades y de la voluntad de todos y de todo. Los dominicanos, su dirigencia, la población, decidimos vivir en libertad -golpe de estado, revuelta civil, intervención militar incluidos-, en echar el país hacia adelante, como sociedad. Y aquí estamos, ranqueados como una de las naciones más estables social y políticamente, de crecimiento económico, ejemplo de la región, del continente. Hoy, en paralelo, la represión y la crisis que desgarra la vida de los cubanos sigue como en 1959, mostrando la gran diferencia que representa el triunfo de las libertades y la democracia, frente al fracaso del comunismo y la dictadura. rlgonzalez50@gmail.com