Empleado del Jet Set reúne el valor para ir a zona cero 10 meses después: "Si me hubieran hecho caso...”
A diez meses de la tragedia del Jet Set, cuyo colapso del techo dejó más de 200 personas fallecidas, decenas de familiares, sobrevivientes y allegados se congregaron este domingo en la denominada zona cero, entre carteles, oraciones y un dolor que sigue intacto, para recordar a las víctimas y reclamar justicia.. Entre los asistentes estuvo Gregory Adames, empleado del Jet Set, quien confesó que durante estos diez meses no había podido volver al lugar.. “En 10 meses no había podido pasar por esa calle”, expresó, al tiempo que aseguró que advirtió sobre lo ocurrido. . “Si en ese momento a mí me hubiesen hecho caso, tal vez la discoteca se derrumba, pero no con tantas víctimas”, dijo.. Visiblemente afectado, Adames relató el impacto emocional que ha cargado desde entonces.. “Después que esto pasó yo le he pedido mucho perdón a Dios porque lo cuestiono mucho”.. El empleado dijo haber perdido a siete compañeros en el derrumbe y sostuvo que tenía una relación cercana con muchas de las personas que frecuentaban el centro nocturno.. “Todas las personas que murieron ahí, el que menos ustedes creen, me conocía. Antonio Espaillat conocía solamente a las personas de nombres, de apellidos, quien era la cara del Jet Set era Gregory”.. “Me duele cada día que yo sé que quedaron sin un papá, sin una mamá. Mi vida se fue ahí”, agregó.. También recordó los momentos posteriores al colapso: “Escuché los gritos, los lamentos mencionando mi nombre debajo de los escombros”.. Durante la actividad, Jonathan Rafael Santana lamentó la pérdida de su hermano y de la esposa de este, quienes acudieron al lugar para celebrar un cumpleaños.. “Mi hermano vino a compartir y a celebrar (su cumpleaños) número 44”, expresó.. Entre lágrimas, compartió mensajes dirigidos a su familiar: “Gael y Axel preguntan por ti. Solo te recordaré como ese gran hombre que fuiste y esa gran mujer”.. La eucaristía fue encabezada por el padre Rogelio Cruz, quien, como en ocasiones anteriores, reiteró el reclamo de justicia por las víctimas.. “Queremos que la justicia nos dé el buen sabor de que aquí se aplicó justicia. No hay dinero para pagar lo que pasó aquí”, manifestó el sacerdote.. El religioso volvió a pronunciar su ya conocida frase: “La justicia es como una serpiente que solamente muerde a los descalzos”.