California declara el "Día de Bad Bunny" en honor a su actuación hoy en el Super Bowl
La actuación de Bad Bunny se da en un contexto de debate sobre la migración y la identidad cultural en Estados Unidos
El estado de California celebra este domingo el Día de Bad Bunny, una proclamación anunciada ayer por el gobernador Gavin Newsom a través de su cuenta de Instagram, en la antesala de la actuación del artista puertorriqueño en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl, previsto para esta noche.
"Estoy declarando mañana en California como el Día de Bad Bunny, cuando Bad Bunny actúe en el gran juego en el Estado Dorado", escribió Newsom en el mensaje difundido desde su oficina, en el que destacó el valor del idioma español y el impacto cultural del cantante en Estados Unidos y el mundo.
El artista llega a esta cita en uno de los puntos más altos de su carrera. Recientemente fue reconocido como ícono cultural de la década y viene de hacer historia en los premios Grammy, donde obtuvo el galardón más importante de la noche con un álbum completamente en español. En esa ceremonia, además, pronunció un discurso que resonó más allá de la industria musical.
"No somos salvajes, no somos animales, no somos aliens. Somos humanos y somos americanos", expresó entonces el cantante, en referencia al uso del término para deshumanizar a las personas migrantes.
El escenario más estadounidense, en español
La decisión de la NFL de elegir a Bad Bunny como figura central del descanso sorprendió incluso dentro de la propia liga.
Históricamente considerada una de las instituciones deportivas más conservadoras del país, la NFL cede su mayor escaparate mediático a un espectáculo en español, reflejo del peso creciente de la cultura latina en Estados Unidos.
El comisionado de la NFL, Roger Goodell, defendió públicamente la elección. "Es uno de los grandes artistas del mundo", afirmó en una rueda de prensa, pese a las críticas surgidas desde sectores conservadores.
Para parte del Partido Republicano, la actuación supone una afrenta a la tradición del evento. El expresidente Donald Trump calificó la elección de "ridícula" y confirmó que no asistirá al Super Bowl de este año. "Es una pésima elección. Lo único que hace es sembrar odio", declaró.