“El Pretexto llamado cuerpo” y un motivo para la excelencia
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“El Pretexto llamado cuerpo” y un motivo para la excelencia

Hace tiempo que las mujeres artistas han llevado a sus obras, además del sentimiento, el mito, la historia y la actualidad, demostrando una visión aguda, tratando la realidad como la ficción, explorando el poder de la imagen y sus técnicas.. Luego, hay una reflexión abierta y el lenguaje estético de la condición femenina. “El Pretexto llamado cuerpo’” ilustra estas propuestas, con la discreción propia de la expresión dominicana.. Nos alegra que la Alianza Francesa de Santo Domingo haya inaugurado su año de exposiciones con esta muestra estupenda, y que además coincida con la entrada en funciones del nuevo director de la institución docente y cultural, Thomas Ducroquet. ¡Un inicio artístico de feliz augurio!. La Galería de Arte luce radiante en sus blancas paredes, consteladas de obras cuyas autoras son Inés Tolentino, Judith Mora y Lucía Méndez. Pocas veces encontramos un conjunto tan atractivo, similar y diferente. La similitud surge del tema. “El Pretexto llamado Cuerpo” y de cualidades compartidas – formales, sensoriales, comunicativas. La diferencia surge del estilo y las técnicas de evocaciones y mensajes.. Alescar Ortiz, responsable de la curaduría, presenta “El Pretexto llamado Cuerpo”, respondiendo a su “catarsis emocional”, y formula que “No pensamos a pesar del cuerpo, pensamos a través de él”. Así mismo sucede…. La Exposición. Muy bien montada -una característica de prácticamente todas las exposiciones de la Alianza-, es un circuito que el visitante sigue naturalmente, mirando cada cuadro, obviamente atento a las propuestas y cómo se expresan. No se exhibe sistemáticamente el conjunto creativo de cada artista, sino que las obras se distribuyen en los especios, alternando sus encantos y autorías.. El tamaño y la forma del soporte, el sello y los detalles respectivos determinan – y muy bien – la colocación de las obras. Todas inspiradas y de alta calidad, pero algunas especiales y cimeras.. El espacio nos permitirá solamente una referencia parcial y breve. ¡La visita se impone… Es que todavía existe la fruición de lo bello en el arte contemporáneo!. Inés Tolentino. Siempre ha priorizado el cuerpo y la figura humana como tema, el dibujo como medio de expresión estelar. Cada período, cada muestra los enfatiza, según variaciones enriquecedoras. Hay armonía constitutiva, construcción y cohesión, mientras suelen abundar los detalles y los contextos sicológicos e íntimos.. La obra más elocuente al respecto auna amor, dolor y -podría ser- venganza: el contemplador lee e interpreta…“No me desampares” obliga a detenerse, a recorrer el espacio, la composición, los elementos existenciales. Tal vez, su “collage’, con costura y bordado, aplicación floral, superposición de papel y tejido, nunca haya sido tan complejo, refinado y emotivo, conjugando hasta el dibujo de una pintura histórica con líneas fluyentes.. El refinamiento alía la cultura popular y criolla, con sus mitos aún, como la temible Ciguapa,. Integrando hasta fotografías de los abusados y mechón de pelo natural, una hermosa intervención. Tambien “funciona” sorpresivamente el collage cosido de papeles desgastados y conservados, portadores de cabezas inmersas en la flora tropical. La naturaleza no falta ni falla, hace resaltar y ambienta el mestizaje.. Judith Mora. Cuya campana -en el Instituto Cultural Dominico Americano nos gustó muchísimo, sigue cultivando el esmero y la sofisiticación, la actualidad y la investigación histórica, con una atmósfera adrede misteriosa. Su cuadro principal, enunciando la “Libertad” y su valor -¿Perdido y reencontrado? , por cierto un sentir reiterado, se destaca, y Judith misma lo destaca por tamaño y sobre todo presentación, encabezada por una madera ornamental, antigua y contundente…Y no es el unico aprovechamiento de un enmarcado viejo.. La pintura puede hacer una cita plurisecular, en retratos imaginarios, remontando desde el siglo XVII al XIX… Obviamente, las épocas anteriores seducen a la artista, no solamente por un toque rococó y barroco… Consulta y conservación incluyen los periódicos de antaño, que se encolan, y transmiten sus mensajes, a la vez que animan curiosamente la superficie.. Ahora bien, Judith Mora no omite la realidad caribeña, sus rostros, su belleza rústica. Son pinturas y retratos, minuciosos hasta la ambientación. ¡Esperamos una próxima exposición!. A Lucía Méndez. Le atribuyeron el Gran Premio de la Bienal, y aquí nos regocija nuevamente. Es más: sus pinturas no desmeritan en relación con aquel cuadro ganador. Cuando se menciona la sofisiticación de obras, podemos pensar que no la hay en las pinturas de Lucía Méndez, enfocada en la condición natural, local y social de la mujer. Pues sí la hay, y muy especial, en la insistencia anatómica, en la línea que es el soporte estructural del color. estas formas casi volumétricas de las manos y sus dedos impresionan, por su perfeccionismo atrevido.. El dominio del cuerpo humano, de las posiciones, del “aguante” de la mujer, es clave del talento de Lucía Méndez. Asombra cómo logra individualizar una serie, casi monocromática. La secuencia de cuadros redondos, en un espacio que parece diseñado para ellos, atrae inconteniblemente. Las partes del cuerpo son a la vez formales, pictóricas y temáticas en posiciones hasta inesperadas. Otra singularidad en la participación de Lucía Méndez es una pintura instalación con sus brotes sobre el piso, que llegan a perturbarnos.. Coda. El Pretexto llamado Cuerpo es una de las mejores exposiciones, presentadas en varios meses. Ojalá viaje luego de la Alianza Franciesa a otro importante centro cultural, en Santo Domingo y en el territorio nacional.

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