¿Cómo debemos comportarnos en la mesa? Qué hacer y qué evitar, antes de iniciar la comida
Hoy hablaremos de una invitación a una comida en la residencia de alguien que tuvo la amabilidad de invitarnos. La gente siempre pregunta ¿es bueno llevar algo a la fiesta? La respuesta es no, en ese momento. Si queremos agradecer por la invitación, enviamos un ramo de flores multicolores en la mañana del día de la invitación. Los agradecimientos se envían antes o después de la ocasión. Si nos invitan para las 8:00 p.m. es recomendable llegar unos cinco minutos antes. Debemos respetar la manera de ir vestidos a la comida, tal como lo piden los anfitriones. Si tenemos dudas sobre qué ropa llevar puesta, llamamos a los anfitriones y se lo preguntamos. Mi maestra, la condesa Eugenia de Chikoff, siempre decía: “Es mejor prever, no constatar”, es decir, es mejor salir de la duda de cómo ir vestidos y no llegar con una ropa inapropiada. Ya estamos presentes puntualmente a la hora que indica la invitación. Una vez que alguien del servicio nos reciba, es recomendable que uno de los anfitriones salude a los invitados y les invite algo para beber. Recordemos siempre elegir alguna de las opciones ofrecidas por el dueño de la casa. Nunca falta alguien que pide algo que no fue ofrecido o que no existe en la casa. Este es el momento en el que se ofrecen unos bocadillos, solo cuatro o cinco por invitado, pues recordemos que luego pasaremos al comedor. No debemos abarrotarnos de comida antes de pasar al comedor. Cuando alguien del servicio avisa a los dueños de casa que “la mesa está servida”, todos nos ponemos de pie y nos dirigimos al comedor, precedidos por los anfitriones. Puede ser que los lugares en la mesa estén indicados con tarjetas con nuestros nombres. Si no es así, esperamos a que los anfitriones nos indiquen dónde sentarnos. En ambientes más formales, a la mesa se estila alternar mujeres y varones y los matrimonios no se sientan juntos en comidas oficiales o muy formales. Esto se llama “descanso matrimonial”. Los varones ayudan a las damas con sus sillas para que ellas tomen asiento y luego nos sentaremos. Aclaro un punto importante: a la mesa, una vez sentados, nunca toco ningún cubierto ni copa ni nada sobre la misma hasta que la comida no haya comenzado. Si veo que algún elemento de la mesa está mal colocado, lo dejo así mismo. Si lo acomoda, sería decirles a los anfitriones que no saben poner la mesa. Sentados En la mesa estarán ya servidos los panecillos, los rulos de mantequilla y la copa de agua. Hay que dominar el hambre. Nunca probar nada de lo que hay en la mesa antes de iniciada la comida. No debemos comer las distracciones que nos ofrecen antes porque cuando lleguen los manjares, ya no tendremos hambre. Una dama o un caballero educado manejan la indiferencia ante las tentaciones de la mesa y se distraen con una buena conversación. Los panecillos, el agua y los vinos, son acompañamientos de la comida principal. Otra pregunta recurrente es ¿De qué podemos hablar en una mesa? Recordemos que no podemos hablar de fútbol, política, religión, divorcios, enfermedades, accidentes, etc. El placer debe respetarse como tal. Es el momento de exhibir nuestra vasta instrucción. Debemos hablar de filosofía, de arte, de música clásica o moderna, de teatro, de ópera, del último viaje que hicimos. Posiciones de las manos 1º) Las yemas de los dedos de la mano izquierda apoyados en el borde de la mesa, encima la mano derecha apoyada sobre la izquierda en dirección al centro del plato, por el borde de la mesa. Frente al público, las manos no existen, solo se observan las yemas de los dedos. 2º) Las manos con los dedos entrelazados como para oración. El pulgar derecho sobre el izquierdo. Esta suele ser una posición del agrado de las mujeres. Pero es la más unisex. 3º) Colocamos la base de los puños cerrados en el espacio a la izquierda y derecha del plato, con los pulgares hacia arriba. Esta posición es la preferida por los varones, aunque no es tan aconsejable porque, al más mínimo movimiento, moveremos los cubiertos de lugar. Bien, ahora ya todo está listo como para iniciar la comida.