Serie del Caribe
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Serie del Caribe

Al momento de publicarse esta columna estará finalizando la edición número 68 de la Serie del Caribe, evento que para sobrevivir supo adaptarse a los cambios en los hábitos de consumo. Iniciada en 1949, duró hasta 1960 cuando la convulsión provocada por el triunfo en Cuba de los guerrilleros castristas produjo la suspensión del béisbol profesional allí, en aquel tiempo el más prestigioso del área. Rescatada en 1970, desde entonces se ha mantenido ensamblando el torneo año por año, con la excepción de 1981 que no se efectuó por una huelga de jugadores, sorteando los vendavales económicos y políticos que han azotado la región. Como el ocurrido este año, que provocaron que un miembro tan importante como es Venezuela esté ausente. El formato de cuatro equipos enfrentándose en dos rondas en un todos contra todos, convirtiéndose en campeón el de los mejores resultados, estuvo vigente hasta el 2012. Ese año el Escogido dominicano se coronó campeón al salir victorioso en sus primeros cuatro compromisos y aunque algo semejante ocurría apenas por segunda vez en 54 torneos, el clamor exigió adaptar a la moda la forma de definir el campeón. A partir de 2013 se comenzaron a realizar rondas eliminatorias, en esa México finalizó segundo de dominicana, pero en el juego que decidía el campeón derrotaron a los dominicanos y por primera vez no ganó el equipo con mejor marca. El sistema desde entonces ha estado cambiante, se han agregado circuitos invitados, tres han derivado en campeones, Cuba, Panamá y Colombia en 2015, 2019 y 2022 respectivamente y aunque el método que determina el ganador es menos deportivo que el anterior, podría darse el caso que se corone un equipo con más derrotas que victorias; sus derivaciones han sido positivas. La institución que monta el espectáculo, la Confederación de béisbol profesional del Caribe está en su mejor momento económico y eso tiene un peso determinante al momento de sacar balance. En la pasada entrega indiqué erróneamente que Sócrates Brito había establecido en la pasada serie final una marca de cinco dobles para serie de cinco juegos. No fueron dobles, fueros cinco bases robadas. Mis excusas.

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