Embajador emérito: qué hace y cuáles son sus funciones
El exministro de Relaciones Exteriores, Roberto Álvarez, es ahora embajador emérito, luego de que el presidente Luis Abinader, designara el domingo a Víctor 'Ito' Bisonó como nuevo canciller de la República.. Álvarez ejercía esas funciones desde agosto de 2020 y lideró una política internacional cuyo eje central es la situación de inseguridad de Haití y las repercusiones que esto representa para la región.. Pero, ¿en qué consiste esa figura de embajador emérito?. Un embajador emérito es una distinción que contempla la legislación dominicana para reconocer a diplomáticos con una trayectoria sobresaliente en el servicio exterior y en la política internacional del país. . Esta condición tiene un carácter honorífico y de reconocimiento profesional, por lo que no equivale, por sí misma, al nombramiento como jefe de una embajada ni implica que la persona quede designada automáticamente para representar a la República Dominicana ante un gobierno extranjero.. El artículo 77 de la Ley Orgánica No. 630-16, del Ministerio de Relaciones Exteriores y del Servicio Exterior, que respalda esa figura, precisa que dentro del rango de embajadores habrá un máximo de cinco plazas de embajadores eméritos, quienes serán designados o designadas por su actuación destacada de servicios a la República en el ámbito de la política exterior, de una lista de candidatos y candidatas que el Ministro o la Ministra de Relaciones Exteriores someterá a la consideración del Presidente o la Presidenta de la República, que reúnan los siguientes requisitos:. 1) Ser embajador o embajadora retirado o retirada, o en servicio activo en el Ministerio de Relaciones Exteriores, con una permanencia de por lo menos 25 años en funciones.. 2) Haber ocupado cargos de importancia; haber escrito obras sobre temas internacionales y haber prestado servicios destacados en el campo de las relaciones internacionales del país.. Álvarez, fue una voz constante en los reclamos de República Dominicana para que la comunidad internacional realice una intervención a profundidad en el caso de Haití, que atraviesa una crisis multidimensional principalmente a causa de la inseguridad.. La mayor parte del área de la capital haitiana es ocupada por poderosas bandas armadas, que han desafiado hasta ahora con éxito misiones militares de las Naciones Unidas.. En la actualidad opera en Haití una Fuerza de Supresión de Pandillas, con la finalidad de neutralizar a las bandas armadas para, entre otros propósitos, garantizar la celebración de elecciones generales en diciembre de este año.