¿Duplicar el PIB?
Ya duplicamos el PIB. Volver a duplicarlo sin implementar la educación y la institucionalidad característica de países avanzados nos convertirá en un país rico, pero absurdo
Se ha planteado repetidamente duplicar el PIB per cápita dominicano en la próxima década. Esta perspectiva halagüeña proyecta el futuro aplicando la tasa promedio de crecimiento de 5.0 % registrada desde 1994.
Pero ni las condiciones externas que acompañan a un fenómeno económico se repiten, ni la escalada es lineal. Debido a la ley de rendimientos decrecientes, a mayores niveles de ingresos el rendimiento del capital invertido va reduciéndose por competencia y saturación de los mercados y se ralentiza la tasa de crecimiento. Mientras, las economías en desarrollo presentan nuevas oportunidades más rentables.
¿Por qué duplicar el PIB per cápita en R.D. no necesariamente es un objetivo central?
República Dominicana ya ha duplicado su PIB per cápita nominal medido en dólares, dos veces, entre 2000 y 2010 (de USD 2,840 a USD 5,770); y nuevamente entre 2010 y 2024 (a USD 11,541). ¿Se notó?
Desde el 2000 aumentó el acceso a la electricidad rural, al agua potable y a los servicios sanitarios. La bancarización creció, así como la proporción de la población empleada. Se triplicaron las suscripciones la internet y cayó la proporción de adolescentes fuera del colegio. Mejoró la distribución del ingreso y se redujeron los indicadores de pobreza, ayudado por costosos programas de subsidios.
Esto resultó en que el Índice de Desarrollo Humano (PNUD) aumentó de 0.646 a 0.707, pero R.D. apenas obtuvo el décimo lugar en Latinoamérica por sus pobres servicios de salud, educación y transporte. Muchos otros problemas permanecen, como el aumento de jóvenes que ni estudian ni trabajan, una alta tasa de embarazos adolescentes, persistente inclinación a la migración, una pobre institucionalidad, y una justicia y sistema penitenciario defectuosos. Las limitantes del PIB se evidencian al ver que R.D. tiene un PIB/cápita mayor a Ecuador, Colombia y Perú, cuyos índices IDH superan el nuestro.
República Dominicana, en comparación, clasificó en el fondo, obteniendo el lugar 79 de un total de 81 países. Personalmente he ayudado a cajeras a dividir entre diez. Como la educación es un proceso de años, habría que comenzar a mejorar ya para estar listos a futuro. Si no, nos arriesgamos a ser un país de personas pudientes, ignorantes e incivilizados.
La pregunta pues, no es si alcanzaremos, en promedio, a estos países monetariamente. Es si nuestras instituciones, calidad de vida y excelencia humana – en todos los aspectos - estará a la altura del verdadero desarrollo socioeconómico que debiera calificar el aumento del PIB.
Economista Senior de firma Intelligent Economics.