Los precios del oro y las reglas H-H-D
Primer Tiro Hace ya mucho tiempo que las reglas para la decisión de extraer (o no extraer), o usar (o no usar) recursos naturales renovables y no renovables fueron establecidas por Hotelling, Hartwick y Daly (H-H-D). En el caso de los recursos no renovables como el oro, la regla de Hotelling es extraer los mismos cuando la tasa de crecimiento de sus precios sea menor que la tasa de interés, y viceversa. La regla de Hartwick establece que la renta obtenida de la extracción del capital que representa un no renovable debe invertirse en otras formas de capital (físico o humano), de forma que el capital se mantenga constante, mientras que la segunda regla de Daly plantea que la tasa de extracción de un no renovable debe ser igual o menor que la tasa a la que un renovable lo puede sustituir. Si el precio del oro llegó a su techo, o si continuara creciendo a un ritmo menor al 5%, Hotelling recomienda extraer toda la cantidad disponible, y si se aplica la primera regla de Daly (la tasa de emisión de residuos debe ser igual o menor que la tasa de absorción de estos), dicha extracción sería ambientalmente sostenible. Segundo Tiro La economía dominicana aprovecha una pequeña parte de sus recursos naturales no renovales. En el caso de la especie, Hotelling no toma en cuenta los efectos ambientales de la extracción del oro disponible en suelos nacionales, ni tampoco recomienda un destino específico para la inversión de la renta, la cual es obtenida por el Estado. Pero Hartwick y Daly corrigen estas deficiencias, recomendando el primero que dicha renta se invierta en capital físico o infraestructura pública (carreteras, puentes, puertos, aeropuertos) que produzcan externalidades positivas (incluyendo la inversión en educación que incrementa la escolaridad promedio de la población), mientras que el segundo recomienda que la renta sea invertida en fuentes de energía renovable (hidroeléctricas, biomasa, solar y eólica). De lo anterior el lector puede concluir que, debido a la oposición no fundamentada de “ambientalistas” que tienen capturada la opinión publica, solo una pequeña fracción del oro disponible puede ser extraído. Tercer Tiro También es fácil concluir que la renta del oro que actualmente se extrae difícilmente se invierta tomando en cuenta las reglas de Hartwick- Daly, pues los ingresos que la empresa minera paga Estado entran a formar parte del fondo de recursos internos que financia el presupuesto general del Gobierno Central. Una condición necesaria y suficiente para que la minería del oro y otros recursos no renovables sea rentable y sostenible es que la renta obtenida se invierta según lo que recomiendan las reglas H-H-D. La renta del petróleo de la mayoría de los grandes productores se destina a un fondo de inversión con reglas claras de colocación de esta. Si los permisos para extraer el oro que no se extrae son otorgados, y si la parte de la renta que obtiene el Estado se invierten según las reglas citadas, el monto de la inversión publica, el ritmo de crecimiento del ingreso, la población por encima del nivel de pobreza, y las métricas del grado de sostenibilidad de la economía dominicana, estarían muy por encima de los valores actuales. Construya su propio escenario y sea usted el jurado.