PRD: "Corrupción del PRM provoca severo cuestionamiento de la Iglesia católica"
El Partido Revolucionario Dominicano (PRD) afirmó que los "escándalos de corrupción sin precedentes" registrados durante la gestión del Partido Revolucionario Moderno (PRM), han provocado un cuestionamiento de la Iglesia católica. Según el PRD, esto quedó evidenciado en los recientes mensajes pastorales con motivo del Día de Nuestra Señora de la Altagracia. "El PRD sostiene que las homilías pronunciadas por altos representantes del episcopado dominicano reflejan la gravedad del flagelo de la corrupción y sus efectos lacerantes sobre la población más vulnerable, la institucionalidad democrática y el tejido moral de la nación", leía parte de un comunicado del partido político de oposición. Asimismo, el PRD afirmó que las denuncias sobre muertes de enfermos por supuesta negación de medicamentos, estafas en el sistema de salud, desapariciones de niños, inseguridad ciudadana y daños ambientales constituyen un "retrato alarmante de una crisis ética y social que no puede seguir siendo ignorada". La organización política destacó que los pronunciamientos de monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, arzobispo coadjutor de Santo Domingo; monseñor Jesús Castro Marte, obispo de La Altagracia; y monseñor Héctor Rafael Rodríguez, arzobispo de Santiago y presidente de la Conferencia del Episcopado Dominicano, coinciden en señalar que la corrupción y el desvío de recursos públicos están negando derechos fundamentales como la salud, la vida, la educación y la seguridad ciudadana. “El país está escuchando a una Iglesia que ha alzado su voz como conciencia moral de la nación, denunciando que la corrupción mata, excluye y destruye la esperanza. Cuando desde el altar se exige castigo ejemplar para quienes negaron salud y provocaron muertes, queda claro el nivel de degradación institucional al que ha sido conducido el Estado bajo la actual administración”, subrayó el PRD. Asimismo, el PRD reiteró su llamado a que la justicia actúe sin privilegios ni selectividad, tal como lo ha reclamado la Iglesia, y a que se restablezca el principio del bien común por encima de intereses económicos, políticos o particulares.