Alcides Escobar completó su "ciclo dorado" al ganar en RD
A sus 39 años, Alcides Escobar podía mirar su carrera con la satisfacción de quien lo ha logrado casi todo en el béisbol. Campeón de Serie Mundial, Jugador Más Valioso de una Serie de Campeonato, figura estelar en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional y jugador titular durante más de una década en MLB. Sin embargo, en esa lista de conquistas todavía había un espacio vacío, un deseo pendiente que el veterano campocorto venezolano no había podido tachar: ganar en la liga invernal que muchos describen como la más exigente del Caribe: Lidom. Escobar suele definir la liga dominicana como una de las más difíciles del béisbol invernal por múltiples razones. La calidad del talento que se reúne cada temporada, con una alta presencia de jugadores de Grandes Ligas; el nivel competitivo que no permite margen de error, y una fanaticada que vive cada partido con intensidad de postemporada. Para él, conquistar un campeonato en ese escenario representaba un reto pendiente en la etapa final de su carrera. “Me llamaba demasiado la atención venir a jugar a República Dominicana. Muchos peloteros que han jugado aquí me han hablado de la gran liga competitiva que es. Yo mismo sé que es una liga muy difícil y siempre había querido venir aquí y probarme, jugar aquí. Hacerlo en esta etapa de mi carrera, siendo parte de un campeonato, para mí es demasiado satisfactorio”, expresó Escobar tras levantar el trofeo con los Leones del Escogido. El veterano infielder llegó al país como refuerzo durante el Round Robin, en un momento en el que el conjunto escarlata lucía sólido, pero aún necesitaba una pieza ofensiva de experiencia para completar el rompecabezas. Escobar fue esa “cereza al pastel” que terminó de sellar un equipo compacto y profundo, capaz de responder en cualquier situación del juego. Venía de una destacada actuación en Venezuela con los Tiburones de La Guaira, donde bateó .316, con 26 carreras anotadas y 24 remolcadas en la temporada 2025-2026. “Aroboy me llamó, fue el único equipo de Lidom que buscó mis servicios. Me habló de que quería que yo estuviera aquí. Se suponía que debía llegar un poquito antes, pero por la situación del país (Venezuela) llegué después. Gracias a Dios pude ponerme a tono rápido y pude resolver”, contó el jugador sobre su integración al equipo capitalino. Más allá de los números, la edición de Escobar con el Escogido aportó veteranía, no era para menos, un campeón de Serie Mundial, estaba acostumbrado a los momentos grandes, y así lo demostró en la Serie Final. Fue héroe ofensivo en dos de las cuatro victorias escarlatas y, defensivamente, dejó huellas en cada triunfo con jugadas clave que evitaron carreras en momentos determinantes. Ese impacto lo llevó a conquistar el premio de Jugador Más Valioso de la Serie Final, un reconocimiento que el propio Escobar asegura no haber tenido como objetivo. “Yo no vine pensando en un MVP. Vine a aportar mi granito de arena. Estos muchachos hacen el trabajo más fácil, hay mucho talento y todo el mundo juega enfocado. El crédito es del equipo”, afirmó. Escobar, al destacar el núcleo del Escogido, entiende que por su talento y entrega, cualquier resultado que no fuera un campeonato debía considerarse un fracaso. “Aquí todo el mundo se entrega, todo el mundo quiere ganar una base extra, todo el mundo está metido en el juego”, señaló. En la Serie Final, Escobar bateó .333, conectó un cuadrangular y remolcó cinco carreras, además de ejecutar jugadas defensivas decisivas. Así, en suelo dominicano, el sabanero cerró su ciclo dorado: ganó donde faltaba ganar y dejó claro que, incluso a los 39 años, todavía tenía béisbol de campeón para ofrecer.