Especialista: “No es viable el tráfico de órganos con niños”
Debido a la gran cantidad de especulaciones realizadas en base a las desapariciones de niños en el país, en el caso más reciente la niña Brianna Genao de 3 años, periodistas del LISTIN DIARIO, conversaron con una experta quien explicó porque no es viable el tráfico de órganos, especialmente en niños. La doctora Juana Aurelina Pichardo, quien es médico internista-intensiva y coordinadora hospitalaria de trasplante de la región 2 de salud, explico que para poder comprender porque no es viable el tráfico de órganos, es necesario entender primero como funciona el proceso de donación y trasplante de órganos, el cual está sujeto a estrictos protocolos médicos, legales y técnicos. Explicó que el proceso de donación y trasplante de órganos inicia con la identificación de un posible donante, ya sea vivo o fallecido en muerte cerebral, y la confirmación médica del diagnóstico, que en este último caso puede tomar varias horas y requiere estudios especializados. Indicó que, una vez confirmado el donante, se debe obtener la autorización de los familiares, la aprobación de la dirección del centro de salud y la verificación de que no exista ningún impedimento legal. Posteriormente, se comprueba la existencia de receptores compatibles en la lista de espera mediante pruebas de antígeno HLA y crossmatch, se convoca a varios pacientes y se evalúa cuál se encuentra en condiciones clínicas adecuadas para recibir el órgano. Solo entonces se procede a la extracción, la cual se realiza por equipos quirúrgicos especializados, al traslado inmediato del órgano y, finalmente, a la cirugía de trasplante, todo dentro de un tiempo estrictamente limitado para garantizar su viabilidad. Que como esos órganos que se van a implantar no nacieron con esa persona que va a recibir el trasplante, existe el riesgo de rechazo y a veces ese rechazo es tan hiperagudo incluso puede matar a quien recibió ese órgano”, expreso la especialista. Luego de una vez realizado el trasplante, el receptor debe someterse a un tratamiento con medicamentos inmunopresores, los cuales reducen las defensas del organismo para evitar que el sistema inmunológico rechace el órgano. Asimismo, la doctora explicó que los trasplantes pueden realizarse a partir de donantes vivos o de donantes fallecidos en muerte cerebral. En el caso de los donantes vivos, señaló que un familiar puede donar un riñón, al tratarse de un órgano par y no vital, mientras que cuando se trata de un donante vivo no relacionado, es decir, que no es familiar ni tiene vínculo genético o político con el receptor, este debe someterse a una evaluación social y médica. Además, de una entrevista ante el INCORT, y posteriormente su caso es sometido a votación del Consejo Nacional de Donación y Trasplante, con el objetivo de descartar cualquier tipo de comercialización o intercambio de dinero. En cuanto a los donantes fallecidos en muerte cerebral, indicó que estos pueden mantenerse en cuidados intensivos con soporte vital, lo que permite la donación de órganos como el corazón, siempre que no haya ocurrido un paro cardíaco, además de otros órganos sólidos que requieren circulación de sangre oxigenada hasta el momento de la extracción. “En definitiva cuando hay un potencial donante, no es tan fácil el proceso”, explicó la doctora. Además, Pichardo enfatizó, que luego de un órgano ser extraído del donante, el tiempo de viabilidad es muy limitado, incluso bajo condiciones óptimas de preservación. Detalló que el corazón solo puede ser utilizado entre las primeras 8 horas; el hígado 8 o 10 horas; el páncreas 10 o 12 horas y en el caso del riñón 24 horas que es el que más tiempo dura. La doctora además aclaró, que los órganos de un niño no están lo suficientemente maduros para ser trasplantados en un adulto. La realización de un trasplante requiere una infraestructura hospitalaria especializada y equipos médicos altamente entrenados, ya que no puede llevarse a cabo en cualquier centro de salud. Explicó que en República Dominicana los trasplantes, especialmente a partir de donantes fallecidos, se realizan en hospitales de tercer nivel, como la Plaza de la Salud, y que son muy pocos los centros habilitados para este tipo de procedimientos. Añadió que también es reducido el número de médicos capacitados en el área de trasplante, lo que refuerza el carácter altamente especializado y controlado de todo el proceso. Finalmente, sostuvo que la suma de todos estos elementos, la imposibilidad de almacenar órganos más la complejidad de la compatibilidad, la aprobación del trasplante y la gran cantidad de médicos y un hospital especializado, hace inviable asociar la desaparición de personas particularmente de niños, con el tráfico de órganos.