Sí a Romero
El proyecto minero Romero no se considera una operación de minería a cielo abierto, ya que no se realiza en superficie ni utiliza procesos químicos cianurados en su explotación. El procesamiento del mineral se llevaría a cabo fuera del país, lo que reduce el impacto ambiental que sus opositores han intentado destacar. Los detractores del proyecto han boicoteado el estudio ambiental, perdiendo la oportunidad de presentar sus argumentos de manera efectiva. La minería en la región está sujeta a estrictas regulaciones ambientales y es uno de los sectores que más impuestos genera, además de transferir conocimientos a las comunidades donde opera. En la zona de Romero, se observa un entorno desolado, con un silencio notable que inquieta. La erosión ha afectado gravemente la presa de Sabaneta, que ha perdido el 50% de su capacidad. Históricamente, figuras políticas como Isa Conde y Leonel Fernández han apoyado el proyecto, aunque también han existido voces críticas. San Juan de la Maguana, que alguna vez se conoció como un próspero granero, enfrenta hoy desafíos significativos, siendo la tercera provincia con menor desarrollo humano en el país. La educación en la región es deficiente, y el liderazgo político local ha caído en un populismo anticuado. Se aboga por una minería responsable y por un desarrollo sostenible que beneficie a la comunidad de San Juan.