Príncipe Enrique dice que la prensa convirtió la vida de Meghan Markle en una miseria
El duque de Sussex acusa a Daily Mail y Mail on Sunday de prácticas ilegales, niega filtraciones desde su entorno y afirma que el acoso mediático convirtió su vida familiar en una experiencia "horrible"
El príncipe Enrique declaró este miércoles ante el Tribunal Superior de Londres que la presión constante de la prensa sensacionalista británica convirtió la vida de su esposa, Meghan Markle, en una "miseria absoluta", al testificar en su demanda por violación de la privacidad contra Associated Newspapers Ltd., editora del Daily Mail y Mail on Sunday.
Visiblemente emocionado, el duque de Sussex sostuvo que él y otras seis figuras públicas —entre ellas Elton John, Elizabeth Hurley y Sadie Frost— recurrieron a la vía judicial tras años de presuntas prácticas ilegales por parte del grupo mediático, como el pirateo de mensajes de voz, la intervención de líneas telefónicas fijas y la obtención de información privada mediante engaños.
"Es fundamentalmente injusto tener que revivir todo esto cuando lo único que pedíamos era una disculpa y que se asumieran responsabilidades", afirmó Enrique al subir al estrado. Añadió que enfrentarse públicamente al grupo mediático ha supuesto una experiencia "horrible" y que, pese a ello, sigue siendo objeto de ataques.
Testimonio del príncipe Enrique sobre la presión mediática
El hijo menor del rey Carlos III rechazó de forma tajante las afirmaciones de la defensa de Associated, que sostiene que la información publicada procedía de su entorno social. "Para que no haya dudas, no soy amigo de ninguno de estos periodistas y nunca lo he sido", declaró, al describir su vida bajo lo que calificó como una "vigilancia permanente, las 24 horas".
Durante la vista, el príncipe negó que sus círculos personales filtraran información a la prensa y aseguró que muchos de los datos publicados solo podían proceder de métodos ilícitos. Cuando el abogado de Associated, Antony White, sugirió que la periodista Katie Nicholl, exeditora de realeza del Mail on Sunday, formaba parte de su entorno, Enrique respondió que, de ser así, no se explicaría el uso de investigadores privados vinculados a la obtención ilegal de información.
Aunque reconoció haber mantenido un trato cordial con reporteros en algunos momentos, explicó que se trataba de una relación forzada.
"Eran personas con las que nos vimos obligados a trabajar, aun sabiendo el tipo de historias que habían escrito sobre mí", afirmó, al denunciar que su vida privada fue "comercializada".