El espejismo de la Reina de Corazones
La sociedad contemporánea enfrenta un dilema similar al de la Reina de Corazones en "Alicia en el país de las maravillas", donde se prioriza el castigo sobre la justicia. En el contexto de la creciente violencia de género y feminicidios, se observa una tendencia hacia el populismo penal, donde se cree erróneamente que un Código Penal más severo disuadirá el crimen. Sin embargo, el derecho penal es reactivo y llega tarde, interviniendo cuando ya se ha producido el daño irreversible. Para abordar la violencia de manera efectiva, es crucial cambiar el enfoque desde la respuesta penal hacia la prevención. El sociólogo Pierre Bourdieu destaca cómo la violencia simbólica se infiltra en la cultura desde la infancia, inculcando a los niños mandatos de virilidad que perpetúan la dominación. Este patrón no solo afecta a los varones, sino que también condiciona a las niñas a aceptar roles de sumisión, perpetuando el ciclo de violencia. La verdadera solución radica en implementar políticas de Estado que promuevan la igualdad desde la infancia, a través de una educación que desmonte los roles de género y fomente el respeto y la corresponsabilidad. Mientras se trabaja en el cambio cultural a largo plazo, es necesario un enfoque proactivo en el presente, que incluya una gestión del riesgo y la protección de las víctimas mediante intervenciones estratégicas. La erradicación de la violencia requiere un compromiso integral que trascienda la mera respuesta punitiva.