Confusiones en torno a los conceptos sobre seguridad
En los últimos tiempos, ha surgido preocupación por la confusión de conceptos relacionados con la seguridad, especialmente entre algunos supuestos expertos que buscan posicionarse como voces autorizadas. Se observa una tendencia a utilizar indistintamente términos como seguridad ciudadana, seguridad pública y seguridad nacional, lo que no solo empobrece el debate, sino que puede influir negativamente en la formulación de políticas y en el funcionamiento de las instituciones. La seguridad, según el general ecuatoriano Paco Moncayo, es la percepción de que no existen amenazas o que se cuenta con los medios para enfrentarlas. La seguridad nacional se refiere a la protección del Estado y su población ante amenazas internas y externas, asegurando la soberanía y el cumplimiento de objetivos nacionales. Por otro lado, la seguridad pública se enfoca en mantener el orden y controlar la criminalidad, permitiendo que los ciudadanos disfruten de espacios públicos sin temor. En contraste, la seguridad ciudadana, según el PNUD, busca establecer un orden civil democrático, eliminando la violencia y garantizando el Estado de Derecho, siendo un bien público inseparable de los derechos humanos. Confundir estos conceptos es un error grave, ya que cada uno tiene su propia lógica, instituciones y objetivos.