De la iglesia social y la clase política
Durante la reciente Semana Santa, un sector de la Iglesia social en República Dominicana expresó su preocupación por la situación social y política del país. En sus sermones, se realizaron críticas contundentes sobre la desigualdad y las exclusiones que afectan a amplios sectores, especialmente a los más pobres. Este sector del catolicismo, que se manifiesta a través de encíclicas que condenan la miseria y la explotación, llamó a una reflexión colectiva y a la responsabilidad de los actores políticos y económicos en el país. Los líderes religiosos señalaron problemas persistentes como la falta de empleo y salarios dignos, así como la corrupción y el debilitamiento de la democracia. En este contexto, enfatizaron que las crisis globales impactan desproporcionadamente a los más vulnerables. Aunque reconocieron algunos avances en la sociedad, la percepción general es que los desafíos continúan y se agravan. La cercanía de las elecciones de 2028 ha intensificado la preocupación sobre la capacidad de los líderes actuales y futuros para abordar estos problemas. La desconfianza hacia las fuerzas políticas, tanto del sistema como de las alternativas, se ha convertido en una amenaza significativa para el país. En medio de este panorama, también se hizo un llamado a reflexionar sobre la violencia y destrucción en otras partes del mundo, destacando el sufrimiento de los inocentes en conflictos internacionales.