“Rectificar un error es un acierto”
El período de Cuaresma es un tiempo de preparación hacia la Resurrección de Cristo, centrado en la conversión del corazón, la reflexión, la limosna y la oración. En este contexto, se destaca la importancia de reconocer y corregir los errores, una idea que resuena en la frase: "Rectificar un error es un acierto". Esta expresión, que proviene de Leonte Brea y que a su vez aprendió de José del Carmen Rodríguez, invita a la reflexión sobre la acción de enmendar y transformar. El cristianismo se fundamenta en la capacidad de enmendar, perdonar y renacer. Esto se ejemplifica en el diálogo entre Jesús y Nicodemo, un fariseo que, buscando respuestas espirituales, se acercó a Jesús en la oscuridad de la noche. Durante su conversación, Jesús le habló sobre la necesidad de un nuevo nacimiento espiritual, un concepto que Nicodemo interpretó erróneamente como físico. Jesús le aclaró que este renacer es una transformación interior, operada por el Espíritu Santo. En este tiempo de Cuaresma, es fundamental reflexionar sobre la importancia de reconocer y reparar los errores, ya que hacerlo es un acto de fe y crecimiento personal. Rectificar no solo es un acto de sabiduría, sino también un camino hacia la renovación espiritual.