La opacidad: los cinco pesos de la desconfianza
La semana pasada, el gobierno de República Dominicana incrementó el precio de los combustibles en cinco pesos, lo que no solo impacta el bolsillo de los ciudadanos, sino que también revela una falta de transparencia en la fijación de precios. A pesar de los anuncios sobre subsidios millonarios, persiste la incertidumbre sobre las reglas que determinan cuándo y cuánto se subsidia, así como las razones detrás de los aumentos de precios. Antes de este alza, el Gobierno había absorbido más de mil millones de pesos en subsidios, un dato que, aunque significativo, no aclara el proceso de toma de decisiones. En 2022, el presidente Luis Abinader había establecido una referencia vinculada al comportamiento del petróleo WTI, indicando que los precios de los combustibles se mantendrían congelados si el barril se mantenía entre 85 y 115 dólares. Sin embargo, esta referencia ha desaparecido del debate actual, dejando a los ciudadanos con anuncios semanales sin suficiente desglose que explique las variaciones de precios. La complejidad de la fórmula utilizada para fijar los precios, que incluye factores como el Precio de Paridad de Importación y el tipo de cambio, debería ser comunicada de manera más clara por el Estado. El aumento reciente no es solo un tema técnico, sino un problema de confianza. La falta de transparencia en los subsidios y en las reglas de fijación de precios alimenta la desconfianza en el gobierno.