¿Puede la economía dominicana resistir las alzas del petróleo sin afectar a los hogares?
economia

¿Puede la economía dominicana resistir las alzas del petróleo sin afectar a los hogares?

El economista Haivanjoe Ng Cortiñas afirmó este miércoles que las recientes declaraciones del gobernador del Banco Central, llamando a la prudencia ante el alza del petróleo y la inflación en Estados Unidos y Europa, contrastan con la posición del Ministerio de Hacienda, que asegura que la República Dominicana cuenta con solvencia y liquidez suficientes para enfrentar el actual choque energético.. Ng Cortiñas destacó que ambas visiones deben analizarse con mayor profundidad. Aunque la economía dominicana tiene capacidad de respuesta en el corto plazo en el sector externo, enfrenta restricciones fiscales importantes que no deben subestimarse.. El aumento del precio internacional del petróleo, impulsado por tensiones geopolíticas en el Golfo Pérsico, no responde a factores especulativos, sino a riesgos concretos sobre el suministro global. “Este contexto coloca a economías importadoras de energía, como la dominicana, en una situación de vulnerabilidad estructural”, añadió.. El economista explicó que el impacto del alza de los combustibles se transmite por múltiples canales: mayor factura petrolera, presión sobre el tipo de cambio, aumento del déficit fiscal y, especialmente, presiones inflacionarias. Estas últimas no solo provienen del aumento directo de los precios de los combustibles, sino también de efectos de segunda ronda, ajustes en precios relativos y expectativas inflacionarias, que amplifican el choque inicial.. Ng Cortiñas señaló que el reciente aumento parcial en los precios de los combustibles y el incremento del subsidio semanal –que ya supera los RD$1,100 millones– muestran que el Gobierno ha comenzado a trasladar parte del impacto al consumidor, mientras intenta contenerlo fiscalmente.. “No obstante, el margen de maniobra es limitado. El Presupuesto General del Estado para 2026 estimó un precio del petróleo cercano a US$48.9 por barril, muy por debajo de los niveles actuales del mercado, lo que reduce el espacio fiscal para enfrentar un escenario que, dadas las condiciones internacionales, era previsible”, explicó.. A esto se suma un déficit fiscal proyectado de 3.2% del PIB, alta rigidez del gasto y una carga de intereses que absorbe una parte significativa de los ingresos fiscales. “Mantener subsidios elevados durante varias semanas implicaría mayores presiones sobre las finanzas públicas”, advirtió.. Ng Cortiñas indicó que, si el subsidio se mantiene en torno a RD$700 millones por semana, los recursos disponibles permitirían cubrir aproximadamente 15 semanas adicionales. En un escenario más exigente, cercano a RD$1,000 millones semanales, el margen se reduciría a unas 11 semanas, confirmando que la política actual es sostenible solo en el corto plazo.. El impacto macroeconómico también sería relevante. El crecimiento proyectado de 4.5% podría moderarse hacia 4.0%, mientras que la inflación, inicialmente estimada en torno al 4%, podría superar el límite superior del rango meta del Banco Central, ubicándose por encima del 5.0%.. Sin embargo, el principal riesgo, según Ng Cortiñas, es social. La inflación de alimentos ya alcanza el 7.15% interanual, afectando directamente el consumo básico de los hogares. Además, el 54.1% del empleo es informal, lo que limita la capacidad de los ingresos para ajustarse al aumento del costo de vida.. El economista alertó que más de 5 millones de trabajadores no generan ingresos suficientes para cubrir la canasta básica de los quintiles más pobres, mientras que cerca de 8 millones no cubren la canasta promedio nacional. Al mismo tiempo, la liquidez en manos del público cayó de RD$272 mil millones en febrero a RD$262 mil millones en marzo, una disminución del 3.6% en un solo mes, lo que reduce el dinero disponible para consumo.. “El problema no es solo si el Estado puede absorber el choque, sino si la población puede resistirlo”, enfatizó Ng Cortiñas.. Para el economista, la prudencia del Banco Central es consistente con los riesgos identificados, mientras que la postura de plena preparación fiscal omite que la economía dominicana puede absorber temporalmente el choque petrolero, pero no sin costos significativos para los hogares.. Cada peso destinado a subsidios energéticos es un peso que deja de invertirse en desarrollo, lo que plantea una paradoja estructural: el país puede resistir el choque en el corto plazo, pero implica perder espacio económico en el mediano plazo.. Ng Cortiñas concluyó que el contexto actual exige una evaluación más realista de la situación económica. “La prudencia no debe ser solo monetaria, sino también fiscal. El país necesita una estrategia clara para gestionar un entorno internacional adverso que ya impacta la economía real y el bolsillo de los dominicanos”.

← Volver a noticias