Eficiencia de las EDE retrocede a 383 clientes por empleado
Entre 2017 y 2025, las Empresas Distribuidoras de Electricidad (EDE) lograron mejorar su eficiencia operativa, medida por la cantidad de clientes atendidos por cada empleado. En febrero de 2017, cada trabajador atendía en promedio a 266 clientes, cifra que alcanzó un máximo de 406 en julio de 2025. Sin embargo, esta tendencia se ha revertido recientemente, y para febrero de 2026, el indicador cayó a 383 clientes por empleado, una disminución de 23 en solo siete meses. En cuanto a los gastos operativos, se ha registrado un ligero aumento, pasando del 23.9% de los ingresos en febrero de 2017 al 24.6% en febrero de 2026. Además, las pérdidas eléctricas, que representan la energía comprada pero no cobrada, aumentaron del 30.9% en 2017 al 38.9% en 2026, con un promedio del 42.3% en 2025. Esto se traduce en una recaudación deficiente, donde por cada peso que deberían percibir, solo se cobran 59 centavos. El costo de esta ineficiencia recae sobre el contribuyente, con transferencias a las EDE que alcanzaron los 1,665 millones de dólares en 2025, y se espera que este monto sea aún mayor en 2026. Este problema no es solo financiero, sino que también está relacionado con los incentivos para mejorar la gestión, ya que la cobertura sistemática de las pérdidas con recursos públicos debilita los estímulos para optimizar la operación.