Tráfico en la frontera
En lo que va del año, 256 personas han sido sometidas a la justicia por tráfico de indocumentados en un contexto que revela la magnitud de esta actividad ilícita. Este negocio, que se ha mantenido gracias a incentivos como la alta rentabilidad y la percepción de impunidad, se alimenta de la vulnerabilidad humana, convirtiendo la necesidad en mercancía y erosionando la autoridad del Estado en sus funciones esenciales, como el control territorial y la protección de la dignidad de las personas. La cifra de sometimientos es una señal alentadora, ya que indica un aumento en la vigilancia y operativos para enfrentar estas estructuras delictivas. Sin embargo, el verdadero desafío radica en el sistema de justicia. Los arrestos no tendrán un impacto significativo si no se traducen en condenas que reflejen el daño causado. La disuasión efectiva se construye con sentencias firmes y no solo con titulares, lo que es fundamental para desincentivar esta actividad delictiva y poner fin a su rentabilidad.